lunes, 18 de octubre de 2010

Cauce

Hace millones y millones de años, un pequeño arroyo comenzó a fluir,  no tenía un nombre porque no había nadie que se lo otorgara, pero a él no le importó, fluyó y fluyó hasta convertirse en un poderoso río, que con el paso de el tiempo, labró en la tierra un camino, que creció, y creció tanto, que se convirtió en un Cañón, cuando el hombre llegó, le puso un nombre al río, El Río Colorado, y asi mismo se llamó el Cañón, es una de las cosas que quiero ver alguna vez en mi vida, quiero pararme en sus cercanías y contemplar el Gran Cañon del Colorado, y asombrarme de saber que fue creado gracias a millones y millones de años de perseverancia de un pequeño arroyo.

Cerca de mi casa, había un arroyo, hace mucho mucho tiempo, incluso, creo que algunas personas solían navegar en él en frágiles barcas de madera, corría desde un brazo del río hasta desembocar en una laguna no muy lejos de mi casa. Durante mucho tiempo permaneció ahí llevando la corriente a su destino, año con año desde los albores del tiempo, o bueno, desde que se formó, dato con el que no cuento realmente.

Poco a poco, por causa de la urbanización la tierra se volvió escasa y como sucede en estos casos, el hombre le fue ganando terreno al arroyo, hasta que un día simplemente desapareció y solo quedaron las viejas historias transmitidas por generaciones que contaban, que hace mucho mucho tiempo, había corrido por ahí un arroyo de aguas cristalinas que se hizo a un lado para darnos un poco más de espacio para vivir.

Poca gente cree que ese arroyo haya existido, pero en época de lluvias, la memoria de Nuestra Madre Naturaleza, que nunca olvida, nos recuerda que ella hace tiempo decidió que ahí correría un arroyo y ni el hombre con sus moles de concreto podría evitarlo. Es un caos tremendo cuando llueve, las casas se inundan, la gente lo pierde todo, los autos, los muebles, se han perdido vidas incluso en ocasiones muy lamentables, la gente se molesta, se enoja, maldice, y al pasar las lluvias, todo vuelve a ser como estaba, vuelven a empezar sus vidas con la esperanza que la próxima vez, no suceda así, sin embargo, siempre es igual.

Los seres humanos somos exactamente como las corrientes de agua,  a travez de los años con nuestro comportamiento, con nuestras costumbres y acciones, lentamente vamos labrando nuestro cauce, el arroyo de nuestra vida, lo hacemos de una forma tan fuerte que nuestros arroyos poco a poco se convierten en ríos cuya corriente es siempre la misma. Y sin embargo, en algún momento llega alguien que nos hace cambiar, que nos pide modificar nuestro camino, o decidimos cambiarlo por nuestra voluntad, para juntar las aguas de nuestra vida y formar una corriente juntos, más fuerte, más poderosa.

Pero somos como ríos, y durante las épocas de lluvia de nuestras vidas cedemos ante la presión, y volvemos a nuestro cauce original, del que nunca debimos haber salido, volvemos al camino que habíamos trazado con nuestros actos, con nuestra personalidad y nuestras costumbres, y creamos caos y destrozamos lo que queda a nuestro paso, y la tormenta nos vuelve feroces, y nos alejamos de ese camino que estábamos formando juntos, de ese camino que pensamos era lo que siempre habíamos querido, y lastimamos o salimos lastimados, porque estabamos siguiendo un camino que no era el nuestro, un camino que la madre naturaleza no había planeado para nosotros.

Y al final de la tormenta, regresamos a esa corriente nueva, a ese camino falso, deseando que la próxima vez no nos pase lo mismo, pero siempre, siempre es igual.

Las personas no cambiamos, podemos modificar nuestra conducta por un ser amado, para que nos acepten en la sociedad, para que nos dejen formar parte de algo, podemos cambiar nuestra corriente para pasar por lugares que creemos es donde queremos estar, podemos cambiar nuestro cauce cuando todo esta en calma, pero siempre habrá época de lluvias, y los problemas siempre nos desbordarán, y no habrá una presa que contenga nuetro verdadero ser, ni la verdadera cara de nuestras vidas y sacarán a lucir quiénes somos en realidad y por dónde debimos haber seguido.

Para que modificar un río?
Para qué pedirle a alguien que se vuelva uno con nosotros?
Por qué tenemos esa necesidad de juntar las corrientes para sentirnos mas fuertes?
Por qué crear una presa para contener a alguien si sabemos que en algún momento se desbordará llevándose todo lo que encuentra a su paso? Por qué esperar que la próxima vez no sea igual?

Debemos recordar y aprender, recordar y aprender con los años, que no importa que tan diferentes seamos, que no importa que tan lejos estén nuestras corrientes, al final, todos los ríos desembocan en el mar. Y es ahí donde por fin podremos ser uno solo y subir al cielo, llegar hasta las nubes y caer como lluvia en un lugar lejano, y por qué no decirlo, quizá, a partir de ese momento  empezar a labrar juntos nuestro propio Gran Cañón.


Anvil Higgins, un poco más en serio.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Es Mujer

Por:  Jesús Cepeda

Llevaba meses postrado, enfermo, aborreciendo el lecho que tantas veces añoré, lecho que era tan diferente ahora, tan irónico el pensar que un hombre al que tanto le gustaba descansar y que nunca se perdía la siesta de las cinco de la tarde, que ansiaba cada día llegar a su cama y entregarse a las mieles de la pereza, pidiera a gritos poder levantarse y salir a la calle y trabajar o caminar o correr, hacer lo que fuera hasta perder el aliento, aliento que me costaba tanto obtener ahí tirado - ¡Maldito cáncer! - me repetí tantas veces durante mi agonía - ¡Maldito seas! - si yo siempre fui una persona muy sana, nunca fumé, bebí solo lo que los médicos recomendaban, trabajé mucho, hice ejercicio, nunca comí porquerías, en fin una vida sana podría decirse, además
- ¡No estoy tan viejo! -

Es horrible vivir horas extras, - cinco meses máximo - me dijo el Doctor la última vez que lo visité - cinco meses máximo - llevaba convaleciente seis meses y dieciséis días, así que cada noche al cerrar los ojos me preguntaba, si vería el siguiente amanecer, y cada amanecer me preguntaba si sería este el último día de mi vida.

Pasaban las tres de la mañana, no por mucho, solo unos cuantos minutos, la oscuridad ahogaba mi habitación, la atmósfera cada vez se tornaba más densa y repentinamente me invadió un sentimiento, esa extraña sensación que sabes perfectamente  jamás has tenido, que no se puede comparar con ningún otro sentir anterior, un sentimiento de muerte, la extraña e inquietante certeza de que ha llegado la hora de tu final, y tuve pánico, un pánico inmenso, apreté mi quijada y tensé mis extremidades, como si con eso fuera a impedir que mi alma abandonara el cuerpo, lógico es pensar que tal esfuerzo constante solamente conseguiría mermar mis ya de por sí agotadas fuerzas, y tenía razón, no sé cuánto tiempo pude mantenerme así, lentamente el cansancio fue apoderándose de mi hasta entrar en un estado de total relajación, paz y por qué no decirlo, aceptación.
¿Dolerá? - me pregunté - ¿Cómo será esto de morir?  Cerrar los ojos y ¿Después? ¿La vida eterna? ¿La nada?

Entonces la vi…

Justo enfrente de mí, su silueta comenzó a desvelarse, pasando de un simple bulto borroso a una forma humana perfectamente definida, tez blanca o quizá grisácea, no podría asegurarlo al ciento por cien, estaba oscuro, pero definitivamente no era como me habían hecho pensar toda mi vida, no había una gran capucha negra ni una guadaña apoyada sobre su hombro, mucho menos el rostro esquelético y las manos de falanges expuestas, era simplemente blanca, hermosa, nada más, blanca en su totalidad, escueta, triste, delgada, y muy serena, pero no había duda en mí, era ella.
Nunca he estado de acuerdo en asignarle un género, ¿cómo poder decir si es hombre o mujer? si nadie puede regresar para despejarnos la duda, pero apegándome a lo establecido le diré "ella" a fin de facilitar mi relato.
Me miraba fijamente con compasión, como si supiera la cantidad de dolor y la agonía que había estado sufriendo por tantos meses, como si quisiera decirme que ya todo iba a pasar, que pronto iba a ser liberado.
Se inclinó sobre mi lentamente, inspeccionándome, acercando su rostro al mío, olfateando, tal vez para sentir la última gota de vida que aún se encontraba en mí, era tal mi debilidad, que no podía gobernar mi cuerpo, no hice nada por evitarla, simplemente me limité a observar, a observar a quien me observaba durante ese instante, esos segundos que parecen años, posó su mirada sobre la mía y en un momento, no sé cómo explicarlo, la manera mejor que encuentro para   describirlo es; como si de repente yo pudiera ver por medio de sus  ojos, ¡exacto! por momentos me vi a través de ella, me vi postrado en la cama, ¡Oh dios mío! ¡Qué terriblemente se había deformado mi rostro por tanto suplicio!, ¡Cómo se había apagado mi mirada antes tan llena de vida! aún sabiendo que era yo, me costaba trabajo reconocerme y desde ahí observé mi vida, en veloces destellos, desde que vi la luz, recorrí cada momento vivido, cada logro, cada fracaso, cada decepción y en un instante de lucidez pensé
- Por Dios pero si no soy tan viejo aún -
Regresé a ser yo, y ella, frente a mí, despacio, lentamente, de una manera absolutamente macabra, estiró su mano hacia mí con sus dedos extendidos, y con una voz que juro por todos los dioses y lo más sagrado que jamás olvidaré, me dijo
- Ven conmigo -
Cuánto terror pude haber sentido en ese instante, quizá usted que lee esto, rectifico, estoy seguro que no puede imaginar la cantidad de terror que llegué a albergar en mi alma, ni la infinita desesperación y angustia de saberme perdido, que acumulándose desde lo más profundo de mi ser poco a poco y como un torrente imparable buscando una salida, se materializó a través de mi garganta en un seco y rotundo
- ¡No! -
Sus ojos se abrieron llenos de sorpresa y no era para menos, nunca nadie, a lo largo de las centurias, de los milenios, jamás un mortal había sido capaz de pronunciar tal palabra ante su presencia, su mirada perturbada se retorcía en una mueca de indescriptible asombro y con ese asombro claramente marcado en su rostro, simplemente desapareció.

Hoy hace 1296 años que la conocí por primera vez, que vivo vagando por el mundo, solo,  tengo que ir por la vida escondiéndome, cambiando de nombre y residencia, he visto morir a todos mis seres queridos y me he negado a volver a sentir amor o lealtad, amistad o rencor, ilusión o esperanza, he apartado de mi cualquier sentimiento posible, para poder soportar esta larga y eterna agonía, ya ni siquiera puedo considerarme humano, tal vez el último vestigio que queda en mí que me recuerda que aún lo soy, es ese sentimiento que no he podido ni he querido arrancar de mi alma, el bendito arrepentimiento.

He viajado por el mundo, he visto y conocido tantas cosas que un hombre normal no podría hacer a lo largo de una vida, pero ya estoy cansado, de no ser nadie, de mirarme al espejo y repetir ¡Ho Dios pero que vieja esta mi alma ahora! Y con la determinación de alguien que lleva acumulando siglos de hastío la he buscado, de mil maneras, no se imagina usted la cantidad de locuras que he hecho para llegar a ella, para traerla de nuevo a mi lecho, y sí, en muchas ocasiones nos hemos encontrado, pero siempre me mira con desdén se acerca a mi lentamente, me toma del hombro y con esa voz inolvidable me susurra al oído:
- Dijiste no –

Yo seguiré aquí no se por cuánto tiempo, no sé cuánto más he de esperar, quizá el mundo algún día termine y la humanidad desaparezca de la faz de la tierra, y entonces se apiade de mi, quizá tenga que esperar toda la eternidad, pero ahora al menos de algo puedo estar completamente seguro, es mujer, y ¿qué mujer perdonaría tal desaire?

Fin.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Mi Bicicleta Amarilla

Mi primer bicicleta fue una amarilla, era yo un morrito, me la regalaron por navidad, cuando la vi por primera vez, me senti pequeño pequeño, ahi estaba frente a mi alzándose como una mole de metal amarilla con sus ruedas grandes, enormes!. Y no pude evitar preguntarme, cómo es que yo podré subirme a ella? cómo es que la voy a dominar sin que me caiga de boca y me rompa mis dientitos de leche?

Salí a la calle a compañado de mi papá, del cual no tengo casi recuerdos, ya que se fue cuando era yo muy pequeño, pero dicen, y dicen bien, que honor a quien honor merece, y si tengo recuerdos agradables de mi infancia, uno de ellos es con él, enseñándome a andar en bicicleta.

Afuera todo parecía enorme y la calle de mi casa larga, exageradamente larga, casi infinita, apenas podía yo ver el final de la cuadra, mientras sentado en mi bicicleta amarilla, aferrado fuertemente a los manubrios, esperaba el momento en que empezáramos a rodar cuesta abajo, - me voy a caer papá!- gritaba con mucho temor - no te caerás, mira, si te fijas, la bicicleta tiene rueditas a los lados y no importa lo que pase, no te caerás - de verdad? - así es, voy a soltarte - y bajé aquella calle irregular dando tumbos y brincos en mi bicicleta amarilla, mirando como el final de la calle se acercaba más y acumulando una serie de emociones como un augurio de las que muchas veces en el futuro tendría: temor, emoción, triunfo y orgullo.

Pasé mucho tiempo sobre mi bicicleta amarilla con sus rueditas a los lados, nadie me detenía, ni siquiera los baches en la calle ni las piedras que no alcanzaba a sortear, porque tenía mis rueditas a los lados!! quién podría tumbarme si tenía mis rueditas a los lados?

Un día antes de salir a la calle con mi bicicleta amarilla, mi padre la tomó, tenía unas pinzas en la mano, y yo no sabía que era lo que pretendía hacer, tal vez si lo hubiera sabido, hubiera llorado y hecho un berrinche para evitarlo, pero no, todo me llegó de sorpresa cuando lo vi regresar con unas pequeñas llantitas en la mano, corrí hacia donde estaba mi bicicleta amarilla y ya no estaba ahi parada como acostumbraba esperarme, estaba tirada en el piso, pero por qué? porque ya no se sostenía? porque mi bicicleta amarilla estaba ahi tumbada, como si hubiera muerto? la levanté y esperé que se quedara así pero no ocurrió, volvió a caer, y entonces descubrí, que ya no tenia sus rueditasa los lados, y sentí miedo nuevamente.

Mi padre llegó y salimos a la calle, se que no pude esconder mi cara de terror porque de inmediato me dijo, no pasa nada yo te voy a sostener...

Nuevamente estaba yo ahi en mi bicicleta amarilla, aterrorizado, pensando en lo espectacular que sería mi caída y en lo mucho que me iba a doler, y comencé a bajar la calle, pero no sentí temor, me sentía protegido, porque no improtara lo que pasaba, cada que volteaba, estaba ahi mi padre, sosteniendo fuertemente el respaldo de mi bicicleta amarilla, evitando que me cayera.

No recuerdo cuántas veces subí y bajé esa calle acompañado de mi padre, no recuerdo cuantos días pasaron, ni recuerdo si mi padre se cansaba de correr detrás de mi sosteniendo la bicicleta amarilla, pero jamás olvidaré ese último empujón que medió justo antes de soltar el respaldo para dejarme bajar la calle sin la ayuda de nadie, y jamás olvidaré cuando miré hacia atrás y vi que me encontraba solo, calle abajo, pedalenado fuertemente, girando en las curvas, sintiendo el aire rebotar en mi rostro, era yo un bólido, iba a la velocidad de la luz! "reterecio" hasta que por fin llegue a mi destino.

Ese día subí esa calle con la sonrisa más grande que un niño de mi edad podía alojar en su pequeño rostro, casi o podía morder las orejas! ya la bicicleta no se me hacía tan grande, quizá porque ahora era yo el que se sentía enorme, invencible, imponente, todopoderoso.

Me caí muchas veces de mi bicicleta amarilla, pero de eso se trata el aprender no? de caerse y volverse a subir a la bicicleta, y un día cuando en verdad creces y tu bicicleta amarilla ya no puede sostenerte y te queda chica, cambias a una más grande, una que tal vez te dará temor otra vez, como todo lo que es nuevo nos atemoriza y a la vez nos emociona, pero sabemos que no importa que tan grande sea la bicicleta, si es de velocidades, de carreras, de montaña o de cross, siempre estará con nosotros el espíritu de esas llantitas a los lados y esa mano que nos sostiene del respaldo fuertemente para no dejarnos caer.

Es irónico, como una bicicleta amarilla que yo vi tirada ahi creyéndola muerta, me haya regalado tanta vida, y es increíble como la vida que me regaló, se parece tanto a andar en bicicleta.

Pero en esta bicicleta de la vida, yo me considero apenas una aprendiz y aunque dicen que andar en bicicleta nunca se olvida, de vez en cuando necesito de mis rueditas a los lados para no caerme, y sentir que me sostienen del respaldo y me empujan muy fuerte para que siga mi camino solo, y aún espero el día en que pueda dominarla tan bien, para poder pasar enfrente de mi casa y gritar
"MIRA MAMÁ, SIN MANOS!!!"

Au Revoir!

martes, 14 de abril de 2009

Línea de Vida

Todos llegamos a tener confianza en algo, la confianza es uno de los primeros sentimientos que nacen el el ser humano, cuando damos nuestros primeros pasos sabemos y confiamos en que alguien estará ahí para sostenernos si tropezamos.

Confiamos nuestra vida a un Dios, a una entidad desconocida, puesto que de eso se trata la Fe, de confiar, de saber que algo existe ahí que siempre verá por nosotros, aunque no lo veamos, aunque no lo podamos tocar ni sentir. Asi es la confianza, el más noble de los sentimientos y el más fuerte porque nos sostiene ante cualquier adversidad, como dicen por ahí: El Ave canta aunque la rama cruja, porque tiene confianza en sus alas..

La confianza es como la Línea de vida que sostiene a los alpinistas, no importa de que tan alto caigas, siempre sabrás que esa línea detendrá la caída. Y todos en la vida diaria caminamos por montañas y cerros, subimos a las cumbres de los problemas, escalamos los picos enormes de la adversidad, aferrados únicamente a esa línea de vida que es nuestra confianza, la que depositamos en nuestros amigos, en nuestras capacidades, en nuestros conocimientos, en nuestras creencias.

Sin embargo esa línea de vida aún con su fuerza y su entereza es vulnerable, vulnerable a las lenguas malintencionadas que la cortan tan fácilmente como si de afiladas cuchillas se tratara.
Y una vez cortada, a qué te aferrarás? quién detendrá tu caída? Una vez cortada puede que ya no quieras subir más montañas, puede que ya no quieras arriesgar más subiendo a lo más alto, una vez cortada es probable que te de miedo volver a confiar, porque el suelo es muy duro y los golpes duelen.

Le puedes hacer un nudo, un nudo fuerte e intentar repararla, pero no te culpes si sientes miedo de volver a escalar, no te culpes si sientes recelo de volver a confiar, porque hasta el más experimentado de los alpinistas, dudaría en encomendar su vida a una cuerda con un nudo en ella.

Si decides no volver a confiar, adelante!
Si decides volver a intentarlo y seguir tu camino, cambia de cuerda, porque las montañas no se van a mover de su lugar.


Anvil Higgins

lunes, 23 de marzo de 2009

Lirl

Lirl era una hormiga, una de las millones que vivían en aquel gran gran hormiguero, a simple vista no la podías reconocer porque Lirl era una hormiga común y corriente, no era más alta, no era más veloz, ni siquiera era mejor parecida que las demás, así que fácilmente podía confundirse en aquel mar de hormigas cuya corriente no paraba en ningún momento del día.

En cierta ocasión, salió del hormiguero y se alejó de él, sólo para descubrir que había más allá de aquel arbusto que siempre les proveía de comida y de aquel montón de arena que les brindaba seguridad, y pudo ver más hormigueros a lo lejos... arbustoas más grandes aún y un horizonte que parecía no tener fin.

Lirl se sintió insignificante.

Tomó como costumbre esos paseos matinales fuera del hormiguero después de terminar con sus labores de obrera, cada día un poco más lejos.... cada día un poco más atrevida, pero nunca, dejaba de mirar atrás para no perder de vista el hormiguero, para no perder de vista su lugar seguro.

Cierto día... miro algo inesperado, algo que jamás había visto, una bella orga caminando por las hojas de un arbusto cercano, con miedo se acercó, y la observó con detenimiento, nunca había visto algo más bello, tocó la suave piel que se ondulaba al ritmo de los pasos de la oruga, y la oruga lo miró, miró a aquella hormiga a la que nadie antes había mirado. Y cada día mientras todas las hormigas caminaban alrededor del hormiguero, Lirl podía voltear hacia aquella rama, y la oruga le otorgaba una gran sonrisa, ella podía distinguirla de entre los millones de homigas, ella podía verla y no apartar su mirada, ella la reconocía.

Y Lirl se sintió grande... enorme.

Y pasaron muchas tardes de reuniones, de pláticas interminables, y cada noche que Lirl regresaba a su hormiguero, pensaba en como era posible que alguien tan insignificante pudiera aspirar a que alguien tan bello lo mirara, no entedía como una simple hormiga podía llegar a lo alto de la rama diariamente y encontrar con que su oruga estaba ahí esperando ritualmente.

Y la hormiga se sintió importante y pensó, Puede ser...

Así que un día llegó ante la oruga, y le dijo lo mucho que quería estar con ella, y la oruga no respondió, la hormiga se sentó paciente al lado de ella, contándole como una hormiga y una oruga pueden hacer una vida juntos, explicándole como una hormiga pequeñita pequeñita, podía vivir para intentar que la oruga fuera feliz, explicándole que parece dificil, pero dos seres tan diferentes pueden complementarse perfectamente y la oruga no respondió, se había vuelto como de piedra, inmóvil, inerte, y solo dijo, lo siento, mientras era una oruga te amé, y nunca hiciste nada por demostrarme que me amabas, ahora empezaré una nueva vida, una vida en donde no estas tú, ahora voy a volar, y a descubrir que hay más allá de esta rama, ahora voy a dejar todo atrás, así como tu dejaste atrás a tu hormiguero.

Lirl nuevamente se sintió pequeña, insignificante, impotente.

Y acudió por días y días a mirar a su oruga, esperando una sola palabra de esperanza que brotara de sus labios, intentando hacerla entender que aunque fuera la más pequeña de la colonia, al lado de su oruga ella se sentía la más grande de las creaturas que pisan la faz de la tierra, pero esa esperanza nunca llegó.

Y con el tiempo y las tardes, con las horas y los días, y con cada espera paciente al lado de su amada, la hormiga fue testigo de como la oruga brotó por fin a una nueva vida, una vida diferente que no tenía como límites el suelo, una vida que podía llevarla donde el viento la llevara, una vida donde el cielo era el mar que con sus avances y retornos le llevaría lejos, lejos de esa vida donde una vez, soñó con vivir al lado de una insignificante hormiga...un mar tan diferente al que la hormiga había conocido.

Una hormiga nunca estará a la altura de una mariposa, y ella solo pudo llegar hasta la punta de la rama más alta de aquel arbusto, mientras su querida oruga, se desprendía de ella y emprendía el vuelo, mientras Lirl, se paraba de puntitas y levantaba sus diminutas antenas intentando llegar más alto para alcanzarla, pero comi ya lo dije, una hormiga jamás estara a la altura de las mariposas...

Y la miró alejarse y mientras se alajaba, Lirl se fue haciendo más pequeño, más insignificante, menos importante, Lirl desapareció.



Y agachó la mirada derrotada, triste y herida, bajó de la rama, de esa rama a la que nunca debió haber subido, porque, como es sabido... las hormigas no están nunca a la altura de las mariposas, y lloró, y maldijo el día en que estupidamente decidió alejarse del hormiguero, ella estaba bien ahí, tenía una vida, y el dolor no estaba presente, y agachó más la mirada y descubrió una figura conocida, una silueta idéntica a ella, que se movía a la par, que la acompañaba a todos lados, que siempre estaba ahí, a un lado, al otro, pero jamás arriba de ella.

Era su sombra, era la escencia de lo que ella era, era ella misma y supo que la acompañaría hasta el último día de su vida y Lirl se dió cuenta que, bajo el sol, aún la más insignificante, aún la más pequeña de las creaturas produce sombra.


Anvil higgins... un poco más... pequeño

lunes, 16 de marzo de 2009

Mi Efecto Mariposa

Sueño demasiado, con los ojos abiertos, sueño demasiado y muchas veces he cometido el error de confundirme, y no saber en donde termina mi sueño y empieza la muchas veces cruda realidad.

Vivo en un mundo donde los hubieras si existen, en donde puedo decir que si y no al mismo tiempo, en donde puedo tomar los dos caminos de una disyuntiva, mi existencia esta dividida en realidades paralelas, donde si tomé aquel trabajo que me ofrecían, donde no hice aquello que después me arrepentí, donde si le dije a esa mujer tan hermosa que la amaba, en donde mi vida es diferente a la que tengo, y muchas veces pienso que alguna de esas tantas vidas es mejor que mi realidad, y quisiera dar el "salto cuántico" y marcharme a ella.

Pero eso es también un sueño, algo que nunca pasará, porque por más vidas que imagine tener, por más decisiones que imagine que tomé y por mas disyuntivas que se me presenten en mi camino, solo puedo tomar una a la vez, solo puedo escojer entre si yo no, izquierda o derecha, bueno o malo y con ello ir poniendo frente a mi las lozas que van formando el camino de mi vida.

Pero sigo soñando, porque esa también es una desición mía, porque me gusta imaginar que vivo con la persona que amaba, que tengo otro trabajo y que vivo en otro lugar, porque todas esas vidas que imagino tener a final de cuentas me hacen apreciar la que tengo, porque todas esas vidas que imagino tener, dependen de mi realidad y el día que yo quiera dejarán de existir, soy como el Dios de mi imaginación, ella puede llegar hasta donde yo lo permita, y por hoy le permito existir, por hoy le permito seguir llevándome a lugares en donde mi vida es perfecta, lugares en donde puedo hacer las cosas que nunca me atreví, lugares en donde pude decir te amo sin miedo al rechazo, al fin y al cabo cuando me canso de imaginar vidas perfectas, me regreso a mi cruda realidad, cruda, pero tangible realidad... y cuando esa crudez me abruma siempre tengo los sueños, al fin yo se que aunque sea un soñador, tengo los pies bien plantados...

en las nubes.

Anvil Higgins un poco más en serio.

domingo, 1 de marzo de 2009

Mutilada

Qué buena estuvo la fiesta verdad Anvil?
me dijo Miguel con una graciosa entonación, digna de calquiera que a leguas se ve está algo pedo parece que las niñas se diviertieron no Lety?
Claro Michelito, mira nada más como venimos contestó leticia.

Eso de como "venimos" no aplicaba muchoa a Mara y a mi, ya que siempre hemos sido máss aguantadores en eso de tomar alcohol, si la neta somos bien pedotes no lo voy a negar, así que Mara solo asintió con una mueca y frunciendo el ceño como quien solamente sigue la coriente.

Veníamos por la calle Linda Vista, sí, la que se encuentra detrás del viejo cementerio y que corre a lo largo de la Laguna del Chairel, los que viven aquí deben conocerla ya que ahi es donde la raza acostumbraba a dar el "roll", la fiesta había sido en la zona baja conocida como “El Cráter”, y para ser sinceros eso de subir las escaleras ya de regreso porque son un madrazo!! me había robado más o menos la mitad de mi aliento, por lo que la idea de Miguel, de atravesar el cementerio para cortar camino me pareció bastante razonable, aunque Miguel no lo pareciera tanto en ese momento.

Por el cementerio? Recalcó Mara con u poco de preocupación - para nada! yo aún puedo caminar tranquilamente hasta roderarlo todo, nunca me ha gustado, ni me gustará pasar siquiera por afuera, además –continuó - son las tres de la mañana! nadie en su sano juicio entraría a esta hora a ese lugar, nos pueden hacer algo!. Al contrario de lo que parezca Mara siempre ha sido la más prudente del grupo - mira Mara – la interrumpió Miguel - si nadie entraría en su sano jucio como tu dices, significa que estaremos solos! asi que no hay nada que temer.

Diablos! Miguel sonaba cada vez más convicente y sensato mientras más analizaba las cosas que dice, pero por Dios! yo diciendo que Miguel es sensato? Quizá quien está perdiendo la cordura soy yo, tal vez... el cansancio supongo.

Mara anda vamos por aquí, total lo que yo quiero es llegar a casa y creo que Lety y Miguel ya no estan en condiciones de seguir más adelante por toda la manzana, nada pasará, además rodearlo nos puede llevar 20 minutos atravesarlo solo 5, creo que es un reiesgo que podemos tomar.

Asi que tomé a Lety de la mano y Mara hizo lo mismo conMiguel, y al cabo de unos instantes nos encontramos en la puerta grande de metal que divide al cementerio en "dentro y fuera", nunca esta cerrado de noche, tal vez porque nadie entra y definitivamente para los que están ahí, no es opción salirse, así que nos fue fácil comenzar a caminar dentro de la gran avenida de piedra que atreviesa el camposanto (esa palabra siempre me ha gustado)

Hagámoslo de prisa por favor Anvil, que la verdad estas cosas me ponen nerviosa, - me susurró Mara al oído mientras jalaba a Miguel, que parecía entretenido mirando las veladoras que la gente deja encendidas durante la tarde - No pasa nada Mara todos sabemos que los muertos y espíritus regresan a sus tumbas a las 3 y ya pasa de esa hora, no hay que temer nada, claro, solamente abrir bien los ojos, no vayamos a caer en alguna tumba abierta JAJAJAJA!!! - ay Anvil ya cállate por favor!- mientras me suelta un manazo en el hombro Mara apresura el paso.

Ok yo voy adelante - les dije - porque creo que soy quien aún tiene le visión normal, síganme y saldremos pronto, nada más pisen con cuidado, que la gente siempre deja desechos entre tumba y tumba – caminé como si conociera el terreno con mucha seguridad y la verdad casi podría decirse que asi era, ya que mi examen de fotografía lo hicen presisamente ahí, en el cementerio, obviamente la luz del sol de aquellos días le daba un aspecto al lugar que extrañba justo en ese pinche momento.

Al cabo de un par de minutos escuché a Mara llorar

yo: qué tienes Mara? no llores! - le dije sin voltear
mara: llorar? ay yo ni estoy llorando ya no empieces ok ya sigamos adelante

Siempre me he preguntado como esque las veladoras, con las que Miguel estaba tan entretenido, siempre están prendidas de noche, yo pensaba que eran eléctricas, pero en una inspección más cercana, ahora que tenía oportunidad podía ver claramente la mecha ardiendo y aún un trozo de blancura en el extremo, lo cual solo me indicaba que no hacía mucho que las habían encendido;

yo: Mara! putamabre!! por favor deja de llorar! - le grité nuevamente, esta vez volteando de forma brusca para intentar descubrirla en la broma.

Pero no había nadie.

La sangre se me heló por dos segundos, -como cualquiera reaccionaria - pero de inmediato me reí y les grité – “ya muchachos salgan no jueguen, así menos vamos a salir pronto de aquí”. No oí sus risas, ni el ruido de la hojarazca que delatara sus pasos, ecuché solo el eco de mi risa y ese llanto que en vez de enojarme, ahora me hacía palidecer –no voy a moverme, hasta que no salgan, y ya me las pagarán cuando esto suced cabrones!!! - pero en ese momento algo más me arrebató la atención.

Súbitamente la vi, con el rabillo del ojo, un figura, a un lado del camino dentro de una tumba abierta, estaba sentada o al menos era lo que alcanzaba a a distinguir entre la oscuridad y la incapacidad para voltear que el miedo me había provocado - se me doblaron las piernas y claramente al caer de rodillas pude verla, una mujer de piel grisácea, con el cabello hecho nudos, sentada sobre una bolsa de huesos mirando hacia adentro, como buscando algo, su ropa, no la recuerdo, se veía vieja hecha jirones, y solo murmuraba, como encabronada.

QUE DEMONIOS MIRAS! Me gritó y yo ahi parado sin poder articular palabra alguna, empeze a hiperventilar de pánico.
Ah, eres tú muchacho? Por fin te encuentro
Pero, pero quién es usted? Dónde están mis amigos? -Torpemente articulé
Tu llegaste solo, yo te traje, quería verte.
Es esto un sueño?
Llámale así si quieres
Pero yo no la conozco!!!
No me conoces imbécil? no tienes idea de quién soy?
No, no tengo idea - cada palabra que salía de mi, era tan entrecortada que ni yo mismo podía entenderla.
No sabes ni quien soy y aún así te atreviste a llevarte mis piernas? Qué buscabas? Un tesoro para demostrar tu hombría? Una recompenza? Qué buscabas imbécil? Qué pretendías dejando a este cuerpo muerto incompleto?

Qué????... de pronto me acordé.. Pero, pero yo solo tenía 16, era un juego, una broma de escolares entre amigos, yo no pensaba que…
Cállate imbécil, sabes que es estar 15 años metida aquí? Sin poder salir, mirando como todos salen a desenpolvar sus rohídos huesos? y yo tirada sin poder siquiera alcanzar la orilla de este inmundo agujero? Sabes qué es eso? los cadáveres no son amables muchacho, nadie ayuda a una pobre vieja a salir de su tumba para caminar un rato, y como malditas quieres que camine! si te llevaste mis piernas
Por favor esto es tan estupido –atiné a decir- estoy soñando y no es más que una tontería, salir a desenpolvarse por favor! no mames... un muerto hablando!! ja!
Quiero mis piernas muchacho, estás jugando con el demonio. Quiero mis piernas y las quiero ahora mismo cabrón!!
Pero yo no sé dónde esten sus piernas, hace mucho que no las tengo!
Mírame a los ojos – me gritó con una voz seca - quiero mis malditas piernas!

Al mirarla a los ojos, solo había dos cuencas vacías, que despedían una materia viscosa como carne podrida y humedad, el olor era insoportable para mi, vomité, lo acepto, pero quien chingados no lo hubiera hecho?. De inmediato salí corriendo de ese lugar y a lo lejos solo podía escuchar a esa cosa gritarme que jamás, que jamás me dejaría en paz.

Después que desperté, todo el día estuve inquieto, la pesadilla me había causado mucha incomodidad, me trajo esos recuerdos en que siendo más joven, aposté a mis amigos que era capaz de meterme a la fosa común a robarme un cráneo, no conseguí el cráneo obviamente, porque de manera extraña es la parte más difícil de desprender de un muerto, pero me traje las piernas! Si, dos largas piernas llenas de pudredumbre, que tiempos aquellos, no voy a negarlo, el solo recuerdo me hace soltar una risa de orgullo.

Esa noche como siempre me recosté ya tarde, relajado a todo lo que da y dormí placenteramente, al menos, hasta que sentí unas frías manos, que acariciaban mis tobillos -son fuertes - me dijo una voz -muy fuertes... las quiero!

Era la maldita muerta! Una vez más la vi ahí arrastrándose a un lado de mi cama, yo no podía moverme estaba paralizado, claramente sentía como me arañaba la piel mientras se subía a mi cuerpo y me repetía etre dientes al oído - te juré jamás dejarte en paz y lo voy a cumplir1!!!, un muerto tiene mucho, mucho tiempo libre. Voy a maldecirte, y a hacerte la vida tan imposible que desearás nunca haberme dejado incompleta, voy a acabar contigo, a sacarte cada aliento de fuerza y de vida de tu cuerpo, y sabes qué? Cuando por fin logre que te mueras, voy a arrastrarme hasta tu tumba a recuperar lo que me robaste...

Hace un año que la vi por primera vez,
hace un año que cada día despierto con las piernas arañadas, hace 365 días que me atormenta en mis sueños y mi cuarto amanece inhundado de ese asqueroso olor a humedad, mi mirada ya está casi perdida, mi cara demacrada, voy a terminar en la locura, sino es que ya he estado demente todo este tiempo. Hoy fui al cementerio a preparar las cosas porque en la noche, en esta noche voy a ponerle fin a esto.

Letty: Qué buena estuvo la fiesta verdad Anvil? - me dijo con una graciosa entonación, digna de calquiera que a leguas se ve está demasiado pasada de copas - pero no entiendo porqué no le dijiste a Mara y a Miguel que vinieran, se la hubieran pasado muy bien
yo: Esque quería estar contigo a solas Lety, tú sabes, tener algo de intimidad
Letty: Vaya Anvil! me sorprende que te quieras aprovechar de esta pobre boracha.
yo: Cortamos por el cementerio Lety? No va a pasar nada.
Letty: Claro anvil yo lo que quiero es llegar a mi casa
yo: Noto que estás muy mareada Lety, porqué no te recuestas aquí en lo que se te pasa algo la borrachera?
Letty: Aquí? Jajaja, ay Anvil, si quieres un pretexto para que me acueste... esta bien… pero, a dónde vas? y esa mochila? vienes muy bien preparado verdad pillo?
yo: Claro Lety tu solo recuéstate y déjame hacer lo mío...
Letty: Y ese cuchillo Anvil? para qué quieres ese chuchillo? ANVIL!!!



y si... hoy ya podré dormir tranquilo...


Au Revoir...

Equivocación

Si te vas me muero!! - te grité
te acercaste a mí, y me dijiste al oído
- no morirás si me voy, nadie muere de amor, o soledad
y te fuiste...

Y ahora te espero aquí,
en un rincón de la eternidad
y cuando llegues, me acercaré a tí y te diré
Ves que equivocada estabas?


Anvil Higgins, un poco más en serio....

miércoles, 28 de enero de 2009

Soy como Alfredo Palacios

Pues en vista de que el post anterior levantó algunas inquetudes, en la raza, ya que la mayoría no se imagina siuqiera como diablos me podría ver yo con el cabello largo, y ya que algunas mamacitas preciosas me pidieron que subiera alguna foto que constatara tal estado capilar, pooooos en mi afán de siempre complacer a mis queridos lectores me di a latarea no de buscar una foto de mi larga cabellara.. no!!!! ni de escanear y subir una de aquellas fotos que me tome cuando mi hermana me hizo un chingamadral de trenzas nooooooo!!!! gracias a mis poderosas influencias con las agencias de investigación y a mi "gran capacidad" tecnológica y sabiduria (jajaja) me pregunté.... por qué limitar a las personas de verme con una cola de caballo X, por qué, si puedo traer a usted una gran gama de posibilidades, y me podra ver en muchas facetas capilares, para que se imagine y sepa usted de una vez por todas, proque yo se que la puta duda no lo deja dormir... al fin sabra usted como rechingados me veia con el pelo largo...

Tenemos aqui....
El clasico desaliñado, o Enistein emocional, un peinado eprfecto para salir a fiestas y parecer que no te arreglaste cuando en realidad te pasate 12 horas acomodanco cada pinche pelo en su puto lugar.
El modelo Def Lepard, especial para quellos rockeros nostalgicos que aún salen con sus chamarra de cuero y paliacate de calaveras en el brazo, un clásico de todos los tiempos!!!

El modelo Lindsey Lohan, este peinado aunque es muy muy puto, te puedo llevar a ocnquistar muchas mujeres sacandoles plática de que sjampoo usas, y comot e lo cuidas, y la chingada, puedes incluso fingir ser puto y ya que te dejen entrar a la recámara en la pijamada, tooooooomala!!! se las dejas caer completita!!!.... eso si, cuidando no despeinarse para no eprder el glamoursh!!

Este es el modelito Axl, o perro afgano, tiene muchas ventajas, no se peina y se cuida fácilmente, si no tienes champú de extractos de la chingada, te lo puedes lavar con jabón del perro agradecido.

El estilo Walter, este tiene de particular que con el puedes parecer muy interesante, o muy maricón, asi que no importa como putas lo traigas siempre despertaras reacciones a donde quiera que vayas!!!

El Vanilla Ice, increiblemente atractivo para las que fueron pubertas en los años 90, con el podras practicar tus pasos mientras les susurras al oído a las nenas...ice ice baby, caerán rendidas ante ti, y te daran las nachas, su cartera y su número de tarjeta de crédito.

El estilo tres chiflados, o tambien llamado el pincheviejaparanoicaqueladejósunovioysecortolagreñaellamisma, puedes complementarlo con rimel oscuro y un ojo morado.

El estilo esposa desesperada, con el puedes conquistar a un madral de viejas porque también es el estilo usado por los galanes de las novelas de corin tellado... falta estar bien mamey porque si no vas a parecer meat loaf , y ahi si no regresando del infierno te vas a poder dar una ayudadita.

Este es el estilo preferido por los fans de Kurt Cobain, entre los cuales me incluyo, es necesario que no se note la raíz para que parezcas rubio natural aunque tengas el oso negro ajsjasjas... o sea todo un güero vodka.

Es estilo indie alternativo, con el y una guitarra asegurarás conquistas al por mayor en todas las fiestas, deja de ser el pendejito que invitan solo proque sabe tocar la guitarra y al final no agarra ligue por estar tocando, y conviértete en el galan rockero que méxico estaba esperando!!

Es estilo soñador o príncipe adam, es soñador porque con este estilo solo en sueños conseguiras vieja, no es muy recomendable, solo para aquellos nostálgicos que crecirdon con he-man, nota: no te da poderes ni ni madre.

El estilo pinche loca darkie emo chinguesumadre el mundo, este solo es recomendado para halloween, y si perteneces a una banda tipo tokio hotel, ya ven que es requisito parecer extremadamente puto para poder entrar.

El estilo A gogo... muy buen peinado para aquellas mujeres y hombres que tienen cejas de azotador, cais no necesita peinarse, es como un casco y en combinación con una extrema dósis de aquanet resiste hasta botellazos en la chompa.

El estilo jakie -o, mucho glamoursh, mucha elegancia... mucha putería.. no hay más que decir.

El estilo nuevo Jeims Boing, serás el azote de las féminas, acompáñalo con un smoking armandi, y las mujeres caerán rendidas a tus pies, y puedes utilizar frases como.. "que bonitas piernas, a que hora abren... para complementar tu set de el galán de moda.

El siempre clásico estilo musical, Re-La-Mi-Do.

El Brittany Murphy, o el siempre patente desaliñado sin perder la elegancia y sin que se deje de notar que te lo cuidas un chingo, en rojo se ve bien per puede quedar también

Y por último el clásico contemporáneo Emo, debe ir acompañado con lágrimas, quejumbres, muchos abrazos y unas ganas cabronas de llamar la atención y querer suicidarse.

Como verán mis queridos lectores, siempre desprendido y amable he traído a ustedes una amplia varidad de posibilidades para hacer con su cabello loq ue se le hinche el huevo o el ovario, y para los que querian saber como me veo con cabello, pues adivinen cual de todos era mi estilo...

Au Revoir.

P.D.
los cachetes y las ojeras también me los puso el programa... cof cof....

domingo, 18 de enero de 2009

Que encuentres tu camino a casa...

Dedicado a la Chica X

Damián caminaba de la mano de su madre Paula en el parque de las Minas, en aquel julio de 1999, había mucha gente por las vacaciones y el parque se llenaba de un colorido por los vendedores de globos y dulces y algunos payasos callejeros que daban su show por algunos pesos en su sombrero. En un momento mientras su madre camino hacía un puesto ambulante para comprar un par de dulces, la vida de Damián cambió, su madre al voltear y no verlo, comenzó a gritar su nombre y Damián a lo lejos solo escuchaba la voz de su madre y mientras la buscaba sin tener éxito no supo como llego hasta ahí, a un pueblo, un lugar que jamás había visto, con rostros que no lograba identificar.

Rápidamente una señora de edad avanzada se acercó a el lo tomó de la mano y le dijo - No te preocupes, todo va a estar bien ahora- y damián no hizo nada por escapar, se sentía a gusto, confortado, como en casa. Era Doña Leonor, que vivía con el Viejo Manuel, quien tenía cierto retraso mental, y Mirna, una mujer joven que siempre estaba contenta no importara lo que pasara, así vivió con su nueva familia,la que lo acogió y lleno de cariños. La que sustituyó a esa madre que en algún lugar lloraba a diario la ausencia de aquel hijo perdido. Creció y vivió con doña Leonor, una anciana mujer que todo el mundo recordaba por ser de la primera que había llegado a aquel pueblo, por ahi de 1950.

Mientras Paula, a diario recordaba aquel huijo perdido, y miraba la foto que se tomaron en el parque, la última foto que tenía de Damián, sosteniendo un par de globos metálicos con sus pequeñas manos.

Había algo que siempre le llamó mucho la curiosidad a Damián, todos los días algunas personas del pueblo se reunían en las afueras y esperaban, esperaban por horas mirando hacia el horizonte, después de mucho, se cansaban y se retiraban a sus casas, más siempre había alguien que se negaba a regresar y se quedaba a esperar más tiempo, con la esperanza de que algo sucediera. Un día Damián quiso ir también a las afueras a esperar, algo le movió a hacerlo, algo en su interior se lo dijo y se encontró con los demás mirando al horizonte, esperando, por horas, hasta que a lo lejos, una figura comenzó a tomar forma, se acercó a todos y los miró, con sorpresa, pero en su mirada reflejaba una paz muy grande, era un niño de no más de 10 años aún traía en su mano un algodón de azúcar a medio comer y las lágrimas no se habían secado de su rostro todavía,con mucha calma Doña Leonor se acercó, lo tomó de la mano y le dijo - No te perocupes, todo va a estar bien ahora.

Cerca de las 5 de la tarde tocaron muy fuerte en casa de Damián, era Aracely, la de la larga cola de caballo, y le preguntó muy emocionada, Está doña Leonor? buscan a Doña Leonor!!! llámala pronto que venga las afueras del pueblo! y pronto Damián corrió por ella, y caminaron hacía aquel lugar.

Las lágrimas de Paula habían ya marchitado su rostro, las constantes idas a los periódicos para publicar avisos para que alguien le informara el paradero de su hijo, le habían mermado la salud y el espíritu, había gastado cuando tenía en buscar a Damián, había gastado sus energías en ir delegación tras delegación de policía años tras año buscando a su hijo y todas las noches se quedaba mirando televisión hasta ver los anuncios donde pedían ayuda a la comunidad para encontrar a sus seres queridos, y siempre, siempre nombraban a Damían, de 6 años, se extravió en el parque de las Minas, en 1999, pelo castaño, llevaba playera roja y zapatos tennis bancos, como seña particular tenía un lunar grande en el hombro derecho. Pero el teléfono nunca sonaba.

Qué pasa madre?- preguntó Damián a Doña Leonor
Vienen por mi hijo, después de más de 50 años vienen por mi
Quién viene por ti madre?
Mi familia.
Tu familia? no somos nosotros tu familia? no soy yo tu familia, Madre?
Si Damían tu eres mi familia y siempre lo serás. Pero ahora, es tiempo de volver con ellos
No entiendo madre, no sé de que me hablas
Damián, alguna vez te has preguntado en dódne estás?
Estoy aquí no? en este lugar con ustedes
Damían, estás en el Pueblo de los Perdidos, en un lugar en donde habitan todos aquellos que nunca supimos como regrear al hogar, todos aquellos que nos extraviamos y desaparecimos del mundo. Yo llegué aquí hace mas de 50 años, recuerdo que salí a comprar unos dulces y nunca más volví a ver a mi familia, vagué por las calles y en mi desesperación o en mi locura me inventé este pueblo, me inventé esta ciudad en donde pude vivir mi vida y crecer, en donde pude dar cobijo a todos aquellos que como yo, jamás encontraron el camino a casa. Este pueblo existe gracias a nuestras esperanzas Damián y a las esperanzas de todos aquellos que aún rezan a diario y nunca pierden la fe de encontrarnos nuevamente. Por eso vamos a esperar a las afueras, por eso nos quedamos mirando al horizonte a esperar que alguien más llegue. O como el día de hoy, a que alguien se vaya Damián.
Te vas tu madre? por qué?
Porque me han encontrado hijo mío, porque después de tanto tiempo mi familia me encontró, y aunque estoy nerviosa, porque no recuerdo a mis hermanos y mi madre ya no debe estar viva, me siento feliz y a la vez triste por dejarlos a todos ustedes, pero debo irme Damián, todos tenemos que irnos algún día, tengo que ir a pasar mis últimos días con aquellos con los que debí vivir.
Madre, ahora recuerdo, ahora sé porque siempre soñaba con una mujer en el parque que me llevaba de la mano, ahora sé porqué en mis sueños escuchaba aquella mujer gritando mi nombre y alejándose de mi cada vez más, es, es ella mi madre?
Si damían es lo más probable, y sabes, estoy segura que aún ella te busca y no se resigna a perderte porque estas aquí, porque nadie a venido por ti, todavía.
Y entonces yo también me ire?
Si damián tu también, algún día lo harás.
Madre, y que pasaría si en el mundo, yo ya no estoy vivo? que pasaría si no me encuentran nunca?
Entonces damían, entonces vendrán por ti, pero serán los ángeles del Señor los que vendrán a llevarte al reino de los cielos, en donde no hay más dolor ni más angustia, desde donde podrás ver a tu familia desde arriba y cuidar de ella, como si fueras un ángel.
Me tengo que ir damían... mira, ahi vienen por mi, creo que es mi hermana, tiene mi mismo color de ojos!, y mira Damián, esos deben ser mis sobrinos!!!...la más pequeña se parece a mi cuando tenía su edad!! Adios Damían!! Adios mi niño!!! cuidate mucho corazón!
Madre!!! madreee!!! dile a mi familia que me busque!! dile a mi mamá que estoy aquí, que no pierda la esperanza!!....

Y Damían regresó a su casa feliz, y vivió en el Pueblo de los Perdidos por muchos años más, con la esperanza de que un día mientras mirara al horizonte, mientras esperaba con los demás, sería su turno y vería a su madre llegar, y tomarlo de la mano mientras le decía Hijo mío! al fin te econtré! y asi como Leonor, cada vez que alguien llegaba lo tomaba de la mano y le decía -No te perocupes todo va a estar bien ahora.

Unas semanas después, Mirna, corrió a la recámara de Damián y le dijo - Damián!!! Damián!! ya vinieron por ti!!!el corrió emocionado a las afueras del pueblo, con lágrimas en los ojos, como nunca más antes había corrido.

Paula miraba la foto de damián, mientras tocaban a su puerta, atendió corriendo, y sus esperanzas se desvanecioron tan pronto como vió a los agentes de la policía enfrente de ella, con sus miradas tristes, con la terrible noticia y ella supo, sin que nadie lo dijera, que ya no tenía que buscar más, que todo había terminado, mientras Damián en las afueras del Pueblo de los Perdidos, miraba aquel par de ángeles que habían venido por el, los tomó de la mano y se desvaneció en las alturas...

Y Paula, lloraba en su cama con la foto de Damián apretada sobre su pecho, mientras le decía
Adiós mi bebé, adiós Damiancito, ya puedes descanzar en paz , perdóname por haber sido descuidada, te busqué toda mi vida y ahora ya sé que estás con el Señor, cuídate mucho mi amor, tu madre siempre te recordará, cerro los ojos, y miró enfrente de ella a un joven, bien parecido, radiante, que se acercó a ella, la besó en la frente y susurró, -No te preocupes, todo va a estar bien ahora.


Anvil Higgins...un poco más en serio.