miércoles, 30 de julio de 2008

Una cajetilla entera...

Hay veces en que por la madrugada sin razón alguna me despierto, y en mi cuerpo tengo esa sensación rara que llamamos "extrañar" me despierto así de golpe y me doy cuenta que te extraño un poco, o un mucho, pero te extraño y no dejo de pensar en ti, y mi mente viaja por todos esos momentos que pasamos juntos o las cosas que platicamos o vivimos y quisiera tomar el teléfono y llamarte, pero como comentaba, ya es de madrugada y no me gusta ser imprudente y se siente extraño, duele, gusta, molesta y satisface, me pone triste y a la vez contento.

Rápidamente me levanto de la cama, tomo un cigarro, lo enciendo y por alguna razón mientras se consume mi cigarrillo y el humo se disipa en mi recámara, así mismo ese sentimiento se va... se desvanece...

Suena absurdo, pero para mi no hay nada más lógico, y es muy sencillo de explicar, porque cuando estás con alguien que te hace feliz, que te hace sentir bien y te agrada, esa felicidad, esos sentimientos agradables no son más que endorfinas que nuestro cuerpo libera, son solo procesos químicos que ocurren en nuestro interior mientras estamos con esas personas o en esas situaciones que nos hacen sentir eso tan "agradable".

De repente se va, se ausenta, desaparece, y por un momento esta bien, pero pasa el tiempo y nuestro cuerpo necesita de esas sustancias, las busca desesperadamente y como somos seres de costumbres las relacionamos con esa persona o situación que provocó que las liberáramos con anterioridad, entonces es cuando empezamos a necesitarlas, a añorarlas, a extrañarlas.

No es una conexión mágica y espiritual, no es que nuestra alma gemela nos falta, no es que en otra vida estuvimos juntos y estamos hechos el uno para el otro, todo es una simple necesidad biológica de llenar ese hueco.

Por eso cuando siento que te extraño, enciendo un cigarrillo y sus sustancias y drogas me liberan y llenan esos huecos, un cigarrillo no es más que tú, claro que no, pero me ayuda a emularte cuando no estás y mientras él se consume, tú desapareces, mientras el humo se disuelve tú te desvaneces, y haciendo aros con el humo me divierto y me siento bien y ya no te necesito.

Te fijas como "extrañar" no es más que una simple palabra sin magia ni romanticismo cuando descubrimos porque ocurre? Solo lo que tenemos con nosotros es lo que necesitamos, si algo no está, no tiene sentido extrañarlo, pero ahora ya sé, que cuando por las noches me despierte añorándote, me basta un simple cigarrillo para desvanecerte y que vueles junto con las cenizas que el ventilador arranca del cenicero y te esfumes. Siendo sincero hay veces en que necesito una cajetilla entera para lograr que te vayas...

Hoy tengo mucha tos, no podré fumar, hoy me daré el lujo de extrañarte, quizá lo haga por mi salud, quizá sea solo un vil pretexto.

Pero extrañarte, no causa cáncer.


Anvil Hggins un poco más en serio...

jueves, 17 de julio de 2008

No Fate

"Cuando te toca, aunque te quites, cuando no te toca, aunque te pongas"

Imaginemos por un momento la siguiente situacón:

Estás querido lector sentado en las faldas de una montaña y a 300 metros más arriba se encuentra una pila de piedras esperando el más mínimo pretexto para venirse abajo, ahora bien, estarías dispuesto a tomar como dogma la frase del principio? y a dejar en manos de "no se que" lo que te pueda pasar?, si no te va a tocar, aunque las piedras caigan saldrías ileso y sin rasguño alguno no? y si fuera la ocasión de que ya te tocara, no importa que tal lejos huyeras las piedras iban a caer sobre ti como coyote persiguiendo correcaminos.

Siempre me ha parecido que esa manera de pensar es muy conformista, porque, para qué hacer algo al respecto si ya me toca? es como creer en el destino, cosa en la cual yo no creo en lo absoluto, quizá sea mi muy particular y "rebelde" forma de pensar, pero yo no estoy dispuesto a aceptar que tengo un "final preestablecido" o que cada cosa que hago estaba ya escrita.

La sola idea de imaginar que al nacer vine con un "destino" de fábrica me causa un poco de risa, y porque no decirlo, miedo, ya que la existencia del destino como una suseción de acontecimientos que no se puede remediar o cambiar es algo realmente imposible de negar o confirmar.

Es difícil hablar de ello con personas que creen ciegamente en que sus destinos estan trazados, si en algún momento de mi vida termino casado con una determinada mujer, para esas personas no sería sino únicamente el resultado de lo que el destino tenía establecido, no sería el hecho de que yo salí algún día al parque y la vi pasar, y procuré volver a encotrármela, decidí hablarle e invitarla asalir, la hice mi novia y un día le pedí matrimonio, todas esas deciciones no importan proque mi destino estaba hecho, así que daría lo mismo si me hubiera quedado en casa al fin y al cabo un día por causas difrentes terminaría al lado de la misma persona.

hoy me levanté y desayuné y me vine a trabajar!
-pues era tu destino!
pero llegue aquí porque yo decidí despertarme y venir!
-esque era tu destino que decidieras eso...
estaba desvelado y me dormí tarde proque tuve fiesta
-pues era el destino que fueras a la fiesta también
entocnes cual es mi destino para el día de hoy?
-eso es imposible de saber

Y así jamás podrás refutar o alegar si lo que has hecho a lo largo de tuvida fueron decisiones propias o el destino, o si el destino tenía establecido que tomaras esas decisiones.

Es una triste manera de pensar, la cual no acepto para mi y sobre la cual no haré la base de mi vida, tengo libertad de
hacer y deshacer y no me voy a angustiar por algo que de todos modos no puedo comprobar, prefiero vivir pensando que todas las cosas que hago y digo, que cada decisión que tomo son mías y de nadie más, que podré voltear atrás y ver las huellas que he trazado en mi camino, y saber que cada una de ellas fue producto de las acciones que decudí tomar en cada momento de mi vida

Prefiero pensar así y sentirme más tranquilo
Prefiero pensar así y no conformarme con creer que no vale la pena el esfuerzo
Perfiero pensar así aunque mi destino sea tener estas ideas.

Anvil Higgins un poco más en serio...

miércoles, 9 de julio de 2008

To Admire

Analogías, como me gustan.
En la vida hay dos tipos de globos principalmente, son de muchos colores, rojos, negros, rosas, amarillos, verdes, de muchos muchos colores, y de muchas formas, los alargados, redondos, ovalados, con formas fantásticas, algunos incluso son largos largos y pueden adoptar formas diferentes dependiendo de como los manipulen, pero quizá se pregunten, no que solo dos tipos de globos?, pues sí dos tipos, y me refiero a lo que llevan dentro, unos llevan aire en su interior y otros llevan helio y eso hace la gran diferencia, siempre veo los globos y me fijo en como se parecen tanto a nosotros los humanos que podemos ser de tantos colores, un día podemos ser grises, otro día negros, a veces blancos o rosas, de pronto somos rojos y así cambiamos de color con el paso de los días, algunos tambiés somos de quellos que al manipularlos adquieren diferentes formas, asi que hoy podemos ser una corazón, o un perro, y mañana una espada.

Habemos aquellos que nos llenamos de aire cada mañana, y otros nos llenamos de helio, cuando tenemos aire en nuestro interior deambulamos por la calle, rebotando en las banquetas, dejándonos llevar por la corriente del viento, vagando sin rumbo fijo.

Tambíen hay aquellos que se llenan de helio cada mañana y salen disparados hacia arriba buscando metas más altas y más altas y elevarse a aquel lugar llamado cielo. Muchas veces nos atamos a otros globos, para sentirnos acompañados, o proque los amamos, pueden ser globos muy lindos y simpáticos, pero que pasa si atamos dos globos llenos de simple aire? a dónde pueden llegar que no sea la acera de enfrente, como puede uno ayudar al otro si ambos tienen las mismas pocas ganas de volar, o atamos un globo de helio con uno de aire y vemos como el de helio empieza a jalar a su pareja impulsándolo hacia arriba, constantemente, arduamente, con esfuerzos, pero lo hará por siempre? no, llega un momento en que es cansado llevar un lastre, es cansado ir jalando a alguien que no está lleno de lo mismo que tú, que no tiene las mismas aspiraciones y no tiene deseos de ir hacia arriba contigo, pero que pasa si atamos dos globos de helio? ambos suben, ambos se van jalando, los dos están llenos de las mismas aspiraciones y las mismas metas, ir hacia arriba, hasta donde no hay límites, hasta donde ambos pueden llegar en el final de sus días y reventar al unísono en las alturas.

Cuántos de nosotros somos globos de helio o de aire? cuántos podemos andar vagando por la banqueta o surcando las nubes y sin embargo decidimos estar atados con una cuerda que no nos deja ir más allá de nuestra zona de seguridad, que no nos deja aventurarnos y experimentar, y muchas veces, tristemente esa cuerda no nos la puso nadie, solitos llegamos a un lugar y amarramos nuestro cordel para sentirnos seguros, qué pasa con esa seguridad? qué pasa cuando poco a poco se nos va saliendo el aire, nos secamos y aplastamos para convertirnos en solo un pedazo de plástico colgando de un hilo?, un pedazo de plástico que nunca experimento nada nuevo y que vivió y murió apegado a lo que conocía o a lo que el cordón le dejó conocer. Por miedo a reventarnos a la vuelta de la esquina o terminar atrapados en un árbol, como quisiera soltar el hilo y volar hacia dónde no hay límites, como me gustaría amarrarme a otro globo de helio que me acompañara en el viaje y reventara conmigo al final, que me jalara hacia arriba cuando se me escapen las ganas que tengo dentro y hacer lo mismo por ese globo. Cuánto tiempo perdí atado a un globo que no estaba lleno de lo mismo que yo?

COMO ME ENCANTARÍA ESTAR ATADO A ALGUIEN A QUIEN ADMIRAR.

Anvil Higgins un poco más en serio...

jueves, 3 de julio de 2008

Try walking your own shoes...


Seamos sinceros, cuantos de nosotros nos hemos visto en una plática como esta:

sujeto1:hola que tal como te va?
sujeto2:mal we... todo me sale mal, le debo dinero al banco
sujeto1:ay pero no, o sea eso no es nada yo tengo problemas de salud
sujeto2:si pero a mi el banco ya me va a quitar la casa!
sujeto1:si pero te compras otra! la salud que ! estoy muy mal!
sujeto2:comó me compro otra si no puedo pagar al banco...?

Y así la platica sigue y sigue convirtiéndose en una carrera sin límite en donde cada interlocutor espera el momento de parecer más miserable que el otro, cada palabra del otro es una invitación a decirle que uno está más, más jodido que él y que sus problemas son insignificantes en comparación.

Porqué tenemos ese, no se cómo llamarlo creo que ya se rompió la delgada línea que divide un instinto de una costumbre, pero seamos pesimistas y llamémosle instinto, de creer que los problemas de uno son más graves que los de los demás? de querer ganar esa competencia de sentirnos miserables y dar lástima. Estoy jodido porque me encargaron mucha tarea- no pero a mi me encargaron más!- no, pero la mía es para mañana- pero la mía es del maestro ese que es muy difícil.... y así me podría seguir por horas dando ejemplos pero no lo haré porque tengo mucho trabajo, aunque quizá ustedes deben pensar que tienen más que yo...

Andamos siempre como tratando de ser el más infeliz en algunos aspectos, y no nos ponemos a pensar que cada quien vive sus problemas como mejor pueda manejarlos, y la magnitud de ellos es relativa, yo puedo tener mucha tarea que entregar mañana y ya es un gran problema para mí, alguien quizá solo deba tener que entregar una hoja de tarea, pero que tal que esa persona necesita de esa hoja de tarea para pasar de año? y titularse y que su carrera haya valido la pena? quien tiene el problema más grande ahora?, la respuesta es sencilla, nadie lo tiene, ambos tenemos una situación que es un problema, ambos tenemos que lidiar con ello y ningún problema es menor o mayor comparado con los de los demás, la magnitud se mide en relación nuestras capacidades y oportunidades que tenemos para poder resolverlo.

Se que muchos podrán decir, anvil hay gente que tiene verdaderos problemas, hambre, sed, pobreza, claro que lo sé, pero la medida de esos problemas las asigna esa misma gente y buscará soluciones, ayuda o lo que sea necesario para resolverlos, lo que yo estoy hablando aquí es de esa absurda necesidad de comparación latente en todos nosotros. Esa necesidad que sólo nos hace vernos como personas que no estamos satisfechas, y si así es, comparándolos no vamos a obtener nada, hay ocuparse en vez de preocuparse.

No sería mejor vivir la vida compitiendo por ver quien es más feliz? o quién tiene mayores logros? o mayores éxitos? no sería excelente competir por ver quién logra cumplir sus metas, o ver a quién le fue mejor en el día o quién tiene el mejor trabajo?

No, no sería mejor, porque las comparaciones solo atraen disgustos, las comparaciones solo hacen que uno de los comparados siempre termine sintiéndose menos que el otro, frustrado, etc, cuantás personas han dejado de hacer lo que les gustaba solo pro haberse comparado con alguien que lo hacía mejor? Dejemos que las comparaciones sean hacia adentro, hacia nuestra propia persona, lleguemos cada día y pensemos si somos mejores o peores con respecto al día anterior, si somos más hábiles en algo comparándonos contra nosotros, es la única manera de crecer como personas sanamente, superándonos y estoy seguro que si hacemos eso nunca faltará algún resagado que aún siga comparándose con nosotros pero quizá esta vez él diga, "si el puede ser mejor que sí mismo cada día, yo puedo ser dos veces mejor que yo para mañana!!"

Y siempre recordemos que las comparaciones son algo tan vació y con tan poco futuro orque como bien dícen "Para cada cabrón, siempre habrá cabrón y medio"

Anvil Higgins un poco más en serio...