miércoles, 27 de agosto de 2008

Redención

Hace tiempo, cuando era un simple chamaco, vivía por mi colonia un señor, discapacitado, o no se si llamarlo así sea correcto, ya que realmente trabajaba y vivía normalmente, su único problema era una deformación en el cuerpo que no le permitía caminar con facilidad, le decían "La Zeta", porque su cuerpo tenía esa forma, como una zeta, si, es algo que podríamos decir que es cruel, pero el sabía de ello y lo tomaba con gracia (supongo) al fin y al cabo todos tenemos apodos no?.

Todos los días pasaba por mi calle arrastrando una carretilla en donde llevaba fierro viejo, y cosas que compraba para vender posteriormente, así se mantenía, era su modus vivendi, a veces lo veíamos sentado platicando con sus amigos en las esquinas tomando una par de cervezas o en algún bar, y se veía felíz, o al menos parecía serlo.

Cierto día, estaba yo sentado en la banqueta afuera de mi casa, y lo vi venir, gritando a todo pulmón, "Fierroooo viejo que venda!" " Radiadores!!, se arreglan planchas!!!... y mientras se acercaba yo lo miraba y el tampoco pudo dejar de notar mi presencia; justo cuando iba en frente de mi, esa incapacidad de poder caminar correctamente aunada a una deficiente pavimentación de la calle, que en aquel entonces era de muy mala calidad, hicieron de las suyas y "la Zeta" tropezó y cayó cara al piso enfrente de mí; lo vi caer casi en cámara lenta y golpearse contra el suelo.

Lo vi mirarme mientras batallaba para incorporarse, con la nariz rota, intentado asirse de la carretilla que también cayó al no poder soportar su peso, lo vi mirarme nuevamente, y en sus ojos pude descifrar esa mirada que decía "Por qué no me ayudas?", "por qué solo te quedas mirándome sin hacer nada?".

Y ahí me quedé, sentado observando, sin hacer nada, mirando como aquella persona con todas las adversidades en contra intentaba levantarse, y lo vi caer nuevamente mientras lo intentaba, y otra vez más, hasta que por fin pudo incorporarse, levantó sus cosas y siguió su camino, también lo vi darme una última mirada mientras con su mano me decía adiós y en su rostro dibujaba una sonrisaa, como si dijera "ves no fue necesario que me ayudaras".

Por qué me quedé ahí?, no lo sé, nunca lo he sabido, y no hay día en que no pase por mi mente esa pregunta, y aú no he podido saber que fue lo que me hizo quedarme ahí sin hacer nada.

Se que quizá realmente mi ayuda no hubiera sido de mucho, un niño de 10 años, ayudando a levantarse a alguien de casi 90 kilos?, se que yo no hubiera hecho la gran diferencia, lo sé, o quizá es lo que quiero creer, para justificar mi falta de atención, mi falta de humanidad y mi falta de apoyo hacia alguien que a mil leguas se notaba que necesitaba algo de ayuda.

La "Zeta" ahora ya no vive, hace tiempo que se fue, y ya nunca más pasará comprando fierro viejo ni radiadores; se que ya no volverá a pasar, nunca más, pero cada que salgo de mi casa, cada que paso justamente por ese lugar donde me encotraba sentado hace ya casi 20 años, lo veo, lo veo sentado en la calle agarrado fuertemente de su carretilla, lo veo haciendo un gran esfuerzo por ponerse de pie, y lo veo caer de cara al piso; cada que salgo de mi casa, está ahi afuera cayendo, y mirándome fijamente, diciendo "Porque no me ayudas Jesús?, si, ahora ya dice mi nombre, ahora ya no es solo con la mirada, sino con su propia voz con la que me lo pregunta, y desde esa vez, lo he visto caer cientos de veces, quiza miles, y no se cuántas veces tendré que verlo de nuevo hasta que me sienta libre de dejarlo ir, no se qué es lo que tengo que hacer para no volver a verlo caer.

He buscado la redención de muchas formas, he buscado la manera de que mi alma se sienta aliviada y ya no me pese tanto el haberme quedado inmóvil mirando a alguien que me imploraba ayuda con sus ojos, he buscado en muchas otras personas la cura para ese sentimiento que me hace creer que fui una mala persona.

Y ahora soy yo el que cuando lo ve se pregunta,
Qué tengo que hacer "Zeta" para ayudarte si ya no estás?
Qué tengo que hacer para que ya no caigas en frente de mi una y otra vez?
Por qué no me ayudas?
Qué tengo que hacer para que cuando salga de mi casa la próxima vez, solo vea como avanzas con tu carretilla mientras me dices adiós con una sonrisa en el rosotro.

Anvil Higgins, un poco más en serio...

viernes, 15 de agosto de 2008

Carta Abierta...

Buen, creo que al menos para mí es necesario aclarar algunas cosas más que nada porque nunca me ha gustado que las cosas con alguien terminen de mala manera, porque yo sé que a estas alturas lo debes dudar o quizá pienses que no, pero realmente soy una buena persona, no soy de los que hablen mal de otros (no sin una razón), o se dediquen a hacer trastadas a la gente que se les cruza en el camino, respeto profundamente a las mujeres , ya que como tu sabes son mujeres las que me sacaron adelante, ya lo dije antes y jamás me cansaré de repetirlo y es ese respeto y ese comportamiento el que me rige y me hace saber que yo no soy nadie para lastimar los sentimientos de una hermosa dama.

Tu un par de veces lo dijiste, que no tenía nadie más porque pagar los platos que rompió otra persona, que si una mujer se interesaba en mi no debía cerrarme a causa de las heridas que ya traía arrastrando.

Y tienes razón, nadie es responsable de las cosas que me han pasado más que yo, porque como bien dicen "engañame una vez y es tu culpa, engáñame dos veces y será la mía", a lo largo de este tiempo en que decidí compartir lo que yo soy con todo aquel que quisiera leerlo, aparecieron en mi vida muchas personas y me sentí y me siento bendecido por ello, hubo personas a las que les desagradó por completo lo que soy, otras que se dieron la oportunidad de conocer un poco más a fondo, otras que vieron en mi algo mas allá, y perdí noches y días elaborando futuros en mi cabeza, hilando planes que nunca se llevaron a cabo, y perdí mis noches pensando en que había dado con lo que buscaba, y pasé mis días echándo a volar mi imaginación creando escenarios que nunca fueron y nunca serían.

Yo también sueño a veces, y muchas veces me dejo llevar por lo que una mujer me dice y me promete y me dejo llevar por esos "te quiero" y esos "te amo" y esos "tu y yo somos el uno para el otro" y esos "seremos felices para siempre" y mi mente viaja, y mi corazón vuelve a animarse y mi espiíritu vuelve a creer.

Y dónde están ahora? los "te quiero" se acabaron, los "te amo" se desvanecieron, la distancia los desgasta y los va convirtiendo en meras anécdotas, el contacto se pierde y muchas veces no vuelvo a saber de aquellas que "serían felices conmigo para siempre".

Por qué te digo esto?, porque tu esperabas algo más de mí, porque tu querías imaginar escenarios futuros, lejanos o cercanos, porque esperabas que yo los imaginara contigo y comenzaramos a hacerlos realidad, pero sabes, yo no puedo, no puedo hacer algo que estoy incapacitado de hacer, no puedo volver a dejarme llevar por palabras que nunca se convierten en hechos, y no me puedo dar el lujo de permitirme que nuevamente aparezca alguien en mi vida que me haga promesas me haga imaginar y llegar al cielo y desaparezca tan rápido como llegó, lo siento pero quizá otra gente si se dé esos lujos, yo no, porque yo no soy como otra gente, porque yo no soy ni tantito cercano a alguien que hayas conocido, porque aunque digas que todos los hombres son iguales, no, yo no lo soy...

Y solo pedí que me entendieras, no que me esperaras, no, yo no soy nadie para quitarle el tiempo a los demás, pero si pedí un poco de comprensión, y apoyo, porque de pronto llegué a pensar que tu eras la mujer que yo estaba esperando desde hace tanto, porque solo quería tener el valor de volver a creer, porque solo quería perder este maldito miedo que me consume, pero para ti no hubo medias tintas para ti fue todo o nada....y lo siento no te pude dar ese "todo" y ahora estoy aquí nuevamente dueño de "nada".

Solo espero que me creas que nunca fue mi intensión que te sintieras rechazada, jamás dije eso las palabras se malinterpretan y a veces entendemos algo completamente contrario a lo que realmente querían decirnos.

No espero una respuesta para esto que he escrito, y de corazón te pido que no me la des, asi estan bien las cosas, así es como me gusta vivir, asi estoy acostumbrado, asi regreso de nuevo a mi mundo, en el que nunca pasa nada y a veces pasa de todo.

bye