lunes, 23 de marzo de 2009

Lirl

Lirl era una hormiga, una de las millones que vivían en aquel gran gran hormiguero, a simple vista no la podías reconocer porque Lirl era una hormiga común y corriente, no era más alta, no era más veloz, ni siquiera era mejor parecida que las demás, así que fácilmente podía confundirse en aquel mar de hormigas cuya corriente no paraba en ningún momento del día.

En cierta ocasión, salió del hormiguero y se alejó de él, sólo para descubrir que había más allá de aquel arbusto que siempre les proveía de comida y de aquel montón de arena que les brindaba seguridad, y pudo ver más hormigueros a lo lejos... arbustoas más grandes aún y un horizonte que parecía no tener fin.

Lirl se sintió insignificante.

Tomó como costumbre esos paseos matinales fuera del hormiguero después de terminar con sus labores de obrera, cada día un poco más lejos.... cada día un poco más atrevida, pero nunca, dejaba de mirar atrás para no perder de vista el hormiguero, para no perder de vista su lugar seguro.

Cierto día... miro algo inesperado, algo que jamás había visto, una bella orga caminando por las hojas de un arbusto cercano, con miedo se acercó, y la observó con detenimiento, nunca había visto algo más bello, tocó la suave piel que se ondulaba al ritmo de los pasos de la oruga, y la oruga lo miró, miró a aquella hormiga a la que nadie antes había mirado. Y cada día mientras todas las hormigas caminaban alrededor del hormiguero, Lirl podía voltear hacia aquella rama, y la oruga le otorgaba una gran sonrisa, ella podía distinguirla de entre los millones de homigas, ella podía verla y no apartar su mirada, ella la reconocía.

Y Lirl se sintió grande... enorme.

Y pasaron muchas tardes de reuniones, de pláticas interminables, y cada noche que Lirl regresaba a su hormiguero, pensaba en como era posible que alguien tan insignificante pudiera aspirar a que alguien tan bello lo mirara, no entedía como una simple hormiga podía llegar a lo alto de la rama diariamente y encontrar con que su oruga estaba ahí esperando ritualmente.

Y la hormiga se sintió importante y pensó, Puede ser...

Así que un día llegó ante la oruga, y le dijo lo mucho que quería estar con ella, y la oruga no respondió, la hormiga se sentó paciente al lado de ella, contándole como una hormiga y una oruga pueden hacer una vida juntos, explicándole como una hormiga pequeñita pequeñita, podía vivir para intentar que la oruga fuera feliz, explicándole que parece dificil, pero dos seres tan diferentes pueden complementarse perfectamente y la oruga no respondió, se había vuelto como de piedra, inmóvil, inerte, y solo dijo, lo siento, mientras era una oruga te amé, y nunca hiciste nada por demostrarme que me amabas, ahora empezaré una nueva vida, una vida en donde no estas tú, ahora voy a volar, y a descubrir que hay más allá de esta rama, ahora voy a dejar todo atrás, así como tu dejaste atrás a tu hormiguero.

Lirl nuevamente se sintió pequeña, insignificante, impotente.

Y acudió por días y días a mirar a su oruga, esperando una sola palabra de esperanza que brotara de sus labios, intentando hacerla entender que aunque fuera la más pequeña de la colonia, al lado de su oruga ella se sentía la más grande de las creaturas que pisan la faz de la tierra, pero esa esperanza nunca llegó.

Y con el tiempo y las tardes, con las horas y los días, y con cada espera paciente al lado de su amada, la hormiga fue testigo de como la oruga brotó por fin a una nueva vida, una vida diferente que no tenía como límites el suelo, una vida que podía llevarla donde el viento la llevara, una vida donde el cielo era el mar que con sus avances y retornos le llevaría lejos, lejos de esa vida donde una vez, soñó con vivir al lado de una insignificante hormiga...un mar tan diferente al que la hormiga había conocido.

Una hormiga nunca estará a la altura de una mariposa, y ella solo pudo llegar hasta la punta de la rama más alta de aquel arbusto, mientras su querida oruga, se desprendía de ella y emprendía el vuelo, mientras Lirl, se paraba de puntitas y levantaba sus diminutas antenas intentando llegar más alto para alcanzarla, pero comi ya lo dije, una hormiga jamás estara a la altura de las mariposas...

Y la miró alejarse y mientras se alajaba, Lirl se fue haciendo más pequeño, más insignificante, menos importante, Lirl desapareció.



Y agachó la mirada derrotada, triste y herida, bajó de la rama, de esa rama a la que nunca debió haber subido, porque, como es sabido... las hormigas no están nunca a la altura de las mariposas, y lloró, y maldijo el día en que estupidamente decidió alejarse del hormiguero, ella estaba bien ahí, tenía una vida, y el dolor no estaba presente, y agachó más la mirada y descubrió una figura conocida, una silueta idéntica a ella, que se movía a la par, que la acompañaba a todos lados, que siempre estaba ahí, a un lado, al otro, pero jamás arriba de ella.

Era su sombra, era la escencia de lo que ella era, era ella misma y supo que la acompañaría hasta el último día de su vida y Lirl se dió cuenta que, bajo el sol, aún la más insignificante, aún la más pequeña de las creaturas produce sombra.


Anvil higgins... un poco más... pequeño

lunes, 16 de marzo de 2009

Mi Efecto Mariposa

Sueño demasiado, con los ojos abiertos, sueño demasiado y muchas veces he cometido el error de confundirme, y no saber en donde termina mi sueño y empieza la muchas veces cruda realidad.

Vivo en un mundo donde los hubieras si existen, en donde puedo decir que si y no al mismo tiempo, en donde puedo tomar los dos caminos de una disyuntiva, mi existencia esta dividida en realidades paralelas, donde si tomé aquel trabajo que me ofrecían, donde no hice aquello que después me arrepentí, donde si le dije a esa mujer tan hermosa que la amaba, en donde mi vida es diferente a la que tengo, y muchas veces pienso que alguna de esas tantas vidas es mejor que mi realidad, y quisiera dar el "salto cuántico" y marcharme a ella.

Pero eso es también un sueño, algo que nunca pasará, porque por más vidas que imagine tener, por más decisiones que imagine que tomé y por mas disyuntivas que se me presenten en mi camino, solo puedo tomar una a la vez, solo puedo escojer entre si yo no, izquierda o derecha, bueno o malo y con ello ir poniendo frente a mi las lozas que van formando el camino de mi vida.

Pero sigo soñando, porque esa también es una desición mía, porque me gusta imaginar que vivo con la persona que amaba, que tengo otro trabajo y que vivo en otro lugar, porque todas esas vidas que imagino tener a final de cuentas me hacen apreciar la que tengo, porque todas esas vidas que imagino tener, dependen de mi realidad y el día que yo quiera dejarán de existir, soy como el Dios de mi imaginación, ella puede llegar hasta donde yo lo permita, y por hoy le permito existir, por hoy le permito seguir llevándome a lugares en donde mi vida es perfecta, lugares en donde puedo hacer las cosas que nunca me atreví, lugares en donde pude decir te amo sin miedo al rechazo, al fin y al cabo cuando me canso de imaginar vidas perfectas, me regreso a mi cruda realidad, cruda, pero tangible realidad... y cuando esa crudez me abruma siempre tengo los sueños, al fin yo se que aunque sea un soñador, tengo los pies bien plantados...

en las nubes.

Anvil Higgins un poco más en serio.

domingo, 1 de marzo de 2009

Mutilada

Qué buena estuvo la fiesta verdad Anvil?
me dijo Miguel con una graciosa entonación, digna de calquiera que a leguas se ve está algo pedo parece que las niñas se diviertieron no Lety?
Claro Michelito, mira nada más como venimos contestó leticia.

Eso de como "venimos" no aplicaba muchoa a Mara y a mi, ya que siempre hemos sido máss aguantadores en eso de tomar alcohol, si la neta somos bien pedotes no lo voy a negar, así que Mara solo asintió con una mueca y frunciendo el ceño como quien solamente sigue la coriente.

Veníamos por la calle Linda Vista, sí, la que se encuentra detrás del viejo cementerio y que corre a lo largo de la Laguna del Chairel, los que viven aquí deben conocerla ya que ahi es donde la raza acostumbraba a dar el "roll", la fiesta había sido en la zona baja conocida como “El Cráter”, y para ser sinceros eso de subir las escaleras ya de regreso porque son un madrazo!! me había robado más o menos la mitad de mi aliento, por lo que la idea de Miguel, de atravesar el cementerio para cortar camino me pareció bastante razonable, aunque Miguel no lo pareciera tanto en ese momento.

Por el cementerio? Recalcó Mara con u poco de preocupación - para nada! yo aún puedo caminar tranquilamente hasta roderarlo todo, nunca me ha gustado, ni me gustará pasar siquiera por afuera, además –continuó - son las tres de la mañana! nadie en su sano juicio entraría a esta hora a ese lugar, nos pueden hacer algo!. Al contrario de lo que parezca Mara siempre ha sido la más prudente del grupo - mira Mara – la interrumpió Miguel - si nadie entraría en su sano jucio como tu dices, significa que estaremos solos! asi que no hay nada que temer.

Diablos! Miguel sonaba cada vez más convicente y sensato mientras más analizaba las cosas que dice, pero por Dios! yo diciendo que Miguel es sensato? Quizá quien está perdiendo la cordura soy yo, tal vez... el cansancio supongo.

Mara anda vamos por aquí, total lo que yo quiero es llegar a casa y creo que Lety y Miguel ya no estan en condiciones de seguir más adelante por toda la manzana, nada pasará, además rodearlo nos puede llevar 20 minutos atravesarlo solo 5, creo que es un reiesgo que podemos tomar.

Asi que tomé a Lety de la mano y Mara hizo lo mismo conMiguel, y al cabo de unos instantes nos encontramos en la puerta grande de metal que divide al cementerio en "dentro y fuera", nunca esta cerrado de noche, tal vez porque nadie entra y definitivamente para los que están ahí, no es opción salirse, así que nos fue fácil comenzar a caminar dentro de la gran avenida de piedra que atreviesa el camposanto (esa palabra siempre me ha gustado)

Hagámoslo de prisa por favor Anvil, que la verdad estas cosas me ponen nerviosa, - me susurró Mara al oído mientras jalaba a Miguel, que parecía entretenido mirando las veladoras que la gente deja encendidas durante la tarde - No pasa nada Mara todos sabemos que los muertos y espíritus regresan a sus tumbas a las 3 y ya pasa de esa hora, no hay que temer nada, claro, solamente abrir bien los ojos, no vayamos a caer en alguna tumba abierta JAJAJAJA!!! - ay Anvil ya cállate por favor!- mientras me suelta un manazo en el hombro Mara apresura el paso.

Ok yo voy adelante - les dije - porque creo que soy quien aún tiene le visión normal, síganme y saldremos pronto, nada más pisen con cuidado, que la gente siempre deja desechos entre tumba y tumba – caminé como si conociera el terreno con mucha seguridad y la verdad casi podría decirse que asi era, ya que mi examen de fotografía lo hicen presisamente ahí, en el cementerio, obviamente la luz del sol de aquellos días le daba un aspecto al lugar que extrañba justo en ese pinche momento.

Al cabo de un par de minutos escuché a Mara llorar

yo: qué tienes Mara? no llores! - le dije sin voltear
mara: llorar? ay yo ni estoy llorando ya no empieces ok ya sigamos adelante

Siempre me he preguntado como esque las veladoras, con las que Miguel estaba tan entretenido, siempre están prendidas de noche, yo pensaba que eran eléctricas, pero en una inspección más cercana, ahora que tenía oportunidad podía ver claramente la mecha ardiendo y aún un trozo de blancura en el extremo, lo cual solo me indicaba que no hacía mucho que las habían encendido;

yo: Mara! putamabre!! por favor deja de llorar! - le grité nuevamente, esta vez volteando de forma brusca para intentar descubrirla en la broma.

Pero no había nadie.

La sangre se me heló por dos segundos, -como cualquiera reaccionaria - pero de inmediato me reí y les grité – “ya muchachos salgan no jueguen, así menos vamos a salir pronto de aquí”. No oí sus risas, ni el ruido de la hojarazca que delatara sus pasos, ecuché solo el eco de mi risa y ese llanto que en vez de enojarme, ahora me hacía palidecer –no voy a moverme, hasta que no salgan, y ya me las pagarán cuando esto suced cabrones!!! - pero en ese momento algo más me arrebató la atención.

Súbitamente la vi, con el rabillo del ojo, un figura, a un lado del camino dentro de una tumba abierta, estaba sentada o al menos era lo que alcanzaba a a distinguir entre la oscuridad y la incapacidad para voltear que el miedo me había provocado - se me doblaron las piernas y claramente al caer de rodillas pude verla, una mujer de piel grisácea, con el cabello hecho nudos, sentada sobre una bolsa de huesos mirando hacia adentro, como buscando algo, su ropa, no la recuerdo, se veía vieja hecha jirones, y solo murmuraba, como encabronada.

QUE DEMONIOS MIRAS! Me gritó y yo ahi parado sin poder articular palabra alguna, empeze a hiperventilar de pánico.
Ah, eres tú muchacho? Por fin te encuentro
Pero, pero quién es usted? Dónde están mis amigos? -Torpemente articulé
Tu llegaste solo, yo te traje, quería verte.
Es esto un sueño?
Llámale así si quieres
Pero yo no la conozco!!!
No me conoces imbécil? no tienes idea de quién soy?
No, no tengo idea - cada palabra que salía de mi, era tan entrecortada que ni yo mismo podía entenderla.
No sabes ni quien soy y aún así te atreviste a llevarte mis piernas? Qué buscabas? Un tesoro para demostrar tu hombría? Una recompenza? Qué buscabas imbécil? Qué pretendías dejando a este cuerpo muerto incompleto?

Qué????... de pronto me acordé.. Pero, pero yo solo tenía 16, era un juego, una broma de escolares entre amigos, yo no pensaba que…
Cállate imbécil, sabes que es estar 15 años metida aquí? Sin poder salir, mirando como todos salen a desenpolvar sus rohídos huesos? y yo tirada sin poder siquiera alcanzar la orilla de este inmundo agujero? Sabes qué es eso? los cadáveres no son amables muchacho, nadie ayuda a una pobre vieja a salir de su tumba para caminar un rato, y como malditas quieres que camine! si te llevaste mis piernas
Por favor esto es tan estupido –atiné a decir- estoy soñando y no es más que una tontería, salir a desenpolvarse por favor! no mames... un muerto hablando!! ja!
Quiero mis piernas muchacho, estás jugando con el demonio. Quiero mis piernas y las quiero ahora mismo cabrón!!
Pero yo no sé dónde esten sus piernas, hace mucho que no las tengo!
Mírame a los ojos – me gritó con una voz seca - quiero mis malditas piernas!

Al mirarla a los ojos, solo había dos cuencas vacías, que despedían una materia viscosa como carne podrida y humedad, el olor era insoportable para mi, vomité, lo acepto, pero quien chingados no lo hubiera hecho?. De inmediato salí corriendo de ese lugar y a lo lejos solo podía escuchar a esa cosa gritarme que jamás, que jamás me dejaría en paz.

Después que desperté, todo el día estuve inquieto, la pesadilla me había causado mucha incomodidad, me trajo esos recuerdos en que siendo más joven, aposté a mis amigos que era capaz de meterme a la fosa común a robarme un cráneo, no conseguí el cráneo obviamente, porque de manera extraña es la parte más difícil de desprender de un muerto, pero me traje las piernas! Si, dos largas piernas llenas de pudredumbre, que tiempos aquellos, no voy a negarlo, el solo recuerdo me hace soltar una risa de orgullo.

Esa noche como siempre me recosté ya tarde, relajado a todo lo que da y dormí placenteramente, al menos, hasta que sentí unas frías manos, que acariciaban mis tobillos -son fuertes - me dijo una voz -muy fuertes... las quiero!

Era la maldita muerta! Una vez más la vi ahí arrastrándose a un lado de mi cama, yo no podía moverme estaba paralizado, claramente sentía como me arañaba la piel mientras se subía a mi cuerpo y me repetía etre dientes al oído - te juré jamás dejarte en paz y lo voy a cumplir1!!!, un muerto tiene mucho, mucho tiempo libre. Voy a maldecirte, y a hacerte la vida tan imposible que desearás nunca haberme dejado incompleta, voy a acabar contigo, a sacarte cada aliento de fuerza y de vida de tu cuerpo, y sabes qué? Cuando por fin logre que te mueras, voy a arrastrarme hasta tu tumba a recuperar lo que me robaste...

Hace un año que la vi por primera vez,
hace un año que cada día despierto con las piernas arañadas, hace 365 días que me atormenta en mis sueños y mi cuarto amanece inhundado de ese asqueroso olor a humedad, mi mirada ya está casi perdida, mi cara demacrada, voy a terminar en la locura, sino es que ya he estado demente todo este tiempo. Hoy fui al cementerio a preparar las cosas porque en la noche, en esta noche voy a ponerle fin a esto.

Letty: Qué buena estuvo la fiesta verdad Anvil? - me dijo con una graciosa entonación, digna de calquiera que a leguas se ve está demasiado pasada de copas - pero no entiendo porqué no le dijiste a Mara y a Miguel que vinieran, se la hubieran pasado muy bien
yo: Esque quería estar contigo a solas Lety, tú sabes, tener algo de intimidad
Letty: Vaya Anvil! me sorprende que te quieras aprovechar de esta pobre boracha.
yo: Cortamos por el cementerio Lety? No va a pasar nada.
Letty: Claro anvil yo lo que quiero es llegar a mi casa
yo: Noto que estás muy mareada Lety, porqué no te recuestas aquí en lo que se te pasa algo la borrachera?
Letty: Aquí? Jajaja, ay Anvil, si quieres un pretexto para que me acueste... esta bien… pero, a dónde vas? y esa mochila? vienes muy bien preparado verdad pillo?
yo: Claro Lety tu solo recuéstate y déjame hacer lo mío...
Letty: Y ese cuchillo Anvil? para qué quieres ese chuchillo? ANVIL!!!



y si... hoy ya podré dormir tranquilo...


Au Revoir...

Equivocación

Si te vas me muero!! - te grité
te acercaste a mí, y me dijiste al oído
- no morirás si me voy, nadie muere de amor, o soledad
y te fuiste...

Y ahora te espero aquí,
en un rincón de la eternidad
y cuando llegues, me acercaré a tí y te diré
Ves que equivocada estabas?


Anvil Higgins, un poco más en serio....