domingo, 1 de marzo de 2009

Mutilada

Qué buena estuvo la fiesta verdad Anvil?
me dijo Miguel con una graciosa entonación, digna de calquiera que a leguas se ve está algo pedo parece que las niñas se diviertieron no Lety?
Claro Michelito, mira nada más como venimos contestó leticia.

Eso de como "venimos" no aplicaba muchoa a Mara y a mi, ya que siempre hemos sido máss aguantadores en eso de tomar alcohol, si la neta somos bien pedotes no lo voy a negar, así que Mara solo asintió con una mueca y frunciendo el ceño como quien solamente sigue la coriente.

Veníamos por la calle Linda Vista, sí, la que se encuentra detrás del viejo cementerio y que corre a lo largo de la Laguna del Chairel, los que viven aquí deben conocerla ya que ahi es donde la raza acostumbraba a dar el "roll", la fiesta había sido en la zona baja conocida como “El Cráter”, y para ser sinceros eso de subir las escaleras ya de regreso porque son un madrazo!! me había robado más o menos la mitad de mi aliento, por lo que la idea de Miguel, de atravesar el cementerio para cortar camino me pareció bastante razonable, aunque Miguel no lo pareciera tanto en ese momento.

Por el cementerio? Recalcó Mara con u poco de preocupación - para nada! yo aún puedo caminar tranquilamente hasta roderarlo todo, nunca me ha gustado, ni me gustará pasar siquiera por afuera, además –continuó - son las tres de la mañana! nadie en su sano juicio entraría a esta hora a ese lugar, nos pueden hacer algo!. Al contrario de lo que parezca Mara siempre ha sido la más prudente del grupo - mira Mara – la interrumpió Miguel - si nadie entraría en su sano jucio como tu dices, significa que estaremos solos! asi que no hay nada que temer.

Diablos! Miguel sonaba cada vez más convicente y sensato mientras más analizaba las cosas que dice, pero por Dios! yo diciendo que Miguel es sensato? Quizá quien está perdiendo la cordura soy yo, tal vez... el cansancio supongo.

Mara anda vamos por aquí, total lo que yo quiero es llegar a casa y creo que Lety y Miguel ya no estan en condiciones de seguir más adelante por toda la manzana, nada pasará, además rodearlo nos puede llevar 20 minutos atravesarlo solo 5, creo que es un reiesgo que podemos tomar.

Asi que tomé a Lety de la mano y Mara hizo lo mismo conMiguel, y al cabo de unos instantes nos encontramos en la puerta grande de metal que divide al cementerio en "dentro y fuera", nunca esta cerrado de noche, tal vez porque nadie entra y definitivamente para los que están ahí, no es opción salirse, así que nos fue fácil comenzar a caminar dentro de la gran avenida de piedra que atreviesa el camposanto (esa palabra siempre me ha gustado)

Hagámoslo de prisa por favor Anvil, que la verdad estas cosas me ponen nerviosa, - me susurró Mara al oído mientras jalaba a Miguel, que parecía entretenido mirando las veladoras que la gente deja encendidas durante la tarde - No pasa nada Mara todos sabemos que los muertos y espíritus regresan a sus tumbas a las 3 y ya pasa de esa hora, no hay que temer nada, claro, solamente abrir bien los ojos, no vayamos a caer en alguna tumba abierta JAJAJAJA!!! - ay Anvil ya cállate por favor!- mientras me suelta un manazo en el hombro Mara apresura el paso.

Ok yo voy adelante - les dije - porque creo que soy quien aún tiene le visión normal, síganme y saldremos pronto, nada más pisen con cuidado, que la gente siempre deja desechos entre tumba y tumba – caminé como si conociera el terreno con mucha seguridad y la verdad casi podría decirse que asi era, ya que mi examen de fotografía lo hicen presisamente ahí, en el cementerio, obviamente la luz del sol de aquellos días le daba un aspecto al lugar que extrañba justo en ese pinche momento.

Al cabo de un par de minutos escuché a Mara llorar

yo: qué tienes Mara? no llores! - le dije sin voltear
mara: llorar? ay yo ni estoy llorando ya no empieces ok ya sigamos adelante

Siempre me he preguntado como esque las veladoras, con las que Miguel estaba tan entretenido, siempre están prendidas de noche, yo pensaba que eran eléctricas, pero en una inspección más cercana, ahora que tenía oportunidad podía ver claramente la mecha ardiendo y aún un trozo de blancura en el extremo, lo cual solo me indicaba que no hacía mucho que las habían encendido;

yo: Mara! putamabre!! por favor deja de llorar! - le grité nuevamente, esta vez volteando de forma brusca para intentar descubrirla en la broma.

Pero no había nadie.

La sangre se me heló por dos segundos, -como cualquiera reaccionaria - pero de inmediato me reí y les grité – “ya muchachos salgan no jueguen, así menos vamos a salir pronto de aquí”. No oí sus risas, ni el ruido de la hojarazca que delatara sus pasos, ecuché solo el eco de mi risa y ese llanto que en vez de enojarme, ahora me hacía palidecer –no voy a moverme, hasta que no salgan, y ya me las pagarán cuando esto suced cabrones!!! - pero en ese momento algo más me arrebató la atención.

Súbitamente la vi, con el rabillo del ojo, un figura, a un lado del camino dentro de una tumba abierta, estaba sentada o al menos era lo que alcanzaba a a distinguir entre la oscuridad y la incapacidad para voltear que el miedo me había provocado - se me doblaron las piernas y claramente al caer de rodillas pude verla, una mujer de piel grisácea, con el cabello hecho nudos, sentada sobre una bolsa de huesos mirando hacia adentro, como buscando algo, su ropa, no la recuerdo, se veía vieja hecha jirones, y solo murmuraba, como encabronada.

QUE DEMONIOS MIRAS! Me gritó y yo ahi parado sin poder articular palabra alguna, empeze a hiperventilar de pánico.
Ah, eres tú muchacho? Por fin te encuentro
Pero, pero quién es usted? Dónde están mis amigos? -Torpemente articulé
Tu llegaste solo, yo te traje, quería verte.
Es esto un sueño?
Llámale así si quieres
Pero yo no la conozco!!!
No me conoces imbécil? no tienes idea de quién soy?
No, no tengo idea - cada palabra que salía de mi, era tan entrecortada que ni yo mismo podía entenderla.
No sabes ni quien soy y aún así te atreviste a llevarte mis piernas? Qué buscabas? Un tesoro para demostrar tu hombría? Una recompenza? Qué buscabas imbécil? Qué pretendías dejando a este cuerpo muerto incompleto?

Qué????... de pronto me acordé.. Pero, pero yo solo tenía 16, era un juego, una broma de escolares entre amigos, yo no pensaba que…
Cállate imbécil, sabes que es estar 15 años metida aquí? Sin poder salir, mirando como todos salen a desenpolvar sus rohídos huesos? y yo tirada sin poder siquiera alcanzar la orilla de este inmundo agujero? Sabes qué es eso? los cadáveres no son amables muchacho, nadie ayuda a una pobre vieja a salir de su tumba para caminar un rato, y como malditas quieres que camine! si te llevaste mis piernas
Por favor esto es tan estupido –atiné a decir- estoy soñando y no es más que una tontería, salir a desenpolvarse por favor! no mames... un muerto hablando!! ja!
Quiero mis piernas muchacho, estás jugando con el demonio. Quiero mis piernas y las quiero ahora mismo cabrón!!
Pero yo no sé dónde esten sus piernas, hace mucho que no las tengo!
Mírame a los ojos – me gritó con una voz seca - quiero mis malditas piernas!

Al mirarla a los ojos, solo había dos cuencas vacías, que despedían una materia viscosa como carne podrida y humedad, el olor era insoportable para mi, vomité, lo acepto, pero quien chingados no lo hubiera hecho?. De inmediato salí corriendo de ese lugar y a lo lejos solo podía escuchar a esa cosa gritarme que jamás, que jamás me dejaría en paz.

Después que desperté, todo el día estuve inquieto, la pesadilla me había causado mucha incomodidad, me trajo esos recuerdos en que siendo más joven, aposté a mis amigos que era capaz de meterme a la fosa común a robarme un cráneo, no conseguí el cráneo obviamente, porque de manera extraña es la parte más difícil de desprender de un muerto, pero me traje las piernas! Si, dos largas piernas llenas de pudredumbre, que tiempos aquellos, no voy a negarlo, el solo recuerdo me hace soltar una risa de orgullo.

Esa noche como siempre me recosté ya tarde, relajado a todo lo que da y dormí placenteramente, al menos, hasta que sentí unas frías manos, que acariciaban mis tobillos -son fuertes - me dijo una voz -muy fuertes... las quiero!

Era la maldita muerta! Una vez más la vi ahí arrastrándose a un lado de mi cama, yo no podía moverme estaba paralizado, claramente sentía como me arañaba la piel mientras se subía a mi cuerpo y me repetía etre dientes al oído - te juré jamás dejarte en paz y lo voy a cumplir1!!!, un muerto tiene mucho, mucho tiempo libre. Voy a maldecirte, y a hacerte la vida tan imposible que desearás nunca haberme dejado incompleta, voy a acabar contigo, a sacarte cada aliento de fuerza y de vida de tu cuerpo, y sabes qué? Cuando por fin logre que te mueras, voy a arrastrarme hasta tu tumba a recuperar lo que me robaste...

Hace un año que la vi por primera vez,
hace un año que cada día despierto con las piernas arañadas, hace 365 días que me atormenta en mis sueños y mi cuarto amanece inhundado de ese asqueroso olor a humedad, mi mirada ya está casi perdida, mi cara demacrada, voy a terminar en la locura, sino es que ya he estado demente todo este tiempo. Hoy fui al cementerio a preparar las cosas porque en la noche, en esta noche voy a ponerle fin a esto.

Letty: Qué buena estuvo la fiesta verdad Anvil? - me dijo con una graciosa entonación, digna de calquiera que a leguas se ve está demasiado pasada de copas - pero no entiendo porqué no le dijiste a Mara y a Miguel que vinieran, se la hubieran pasado muy bien
yo: Esque quería estar contigo a solas Lety, tú sabes, tener algo de intimidad
Letty: Vaya Anvil! me sorprende que te quieras aprovechar de esta pobre boracha.
yo: Cortamos por el cementerio Lety? No va a pasar nada.
Letty: Claro anvil yo lo que quiero es llegar a mi casa
yo: Noto que estás muy mareada Lety, porqué no te recuestas aquí en lo que se te pasa algo la borrachera?
Letty: Aquí? Jajaja, ay Anvil, si quieres un pretexto para que me acueste... esta bien… pero, a dónde vas? y esa mochila? vienes muy bien preparado verdad pillo?
yo: Claro Lety tu solo recuéstate y déjame hacer lo mío...
Letty: Y ese cuchillo Anvil? para qué quieres ese chuchillo? ANVIL!!!



y si... hoy ya podré dormir tranquilo...


Au Revoir...

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